Hay dos cosas que nunca hay que hacer: decir en voz alta la ciudad en la que se desea morir (el peruano Vallejo lo hizo: "moriré en París, con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo", y se le cumplió hasta el decorado climatológico), y ser el primer comentarista de un blog flamante. Ambas cosas dan mala suerte. La primera, a la ciudad elegida; la segunda, al dueño del blog flamante.
2 Comments:
Hay dos cosas que nunca hay que hacer: decir en voz alta la ciudad en la que se desea morir (el peruano Vallejo lo hizo: "moriré en París, con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo", y se le cumplió hasta el decorado climatológico), y ser el primer comentarista de un blog flamante. Ambas cosas dan mala suerte. La primera, a la ciudad elegida; la segunda, al dueño del blog flamante.
6:07 PM
Qué cabrón, citando al bueno de Vallejo, autor de uno de mis poemas favoritos...
3:08 AM
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