Monday, October 17, 2005

DE LAS ARMAS Y DE LAS LETRAS

"Quítenseme delante los que dijeren que las letras hacen ventaja a las armas; que les diré, y sean quien se fueren, que no saben lo que dicen. Porque la razón que los tales suelen decir, y a lo que ellos más se atienen, es que los trabajos del espíritu exceden a los del cuerpo, y que las armas sólo con el cuerpo se ejercitan, como si fuese su ejercicio oficio de ganapanes, para el cual no es menester más de buenas fuerzas, o como si en esto que llamamos armas los que las profesamos no se encerrasen los actos de la fortaleza, los cuales piden para ejecutarlos mucho entendimiento, o como si no trabajase el ánimo del guerrero que tiene a su cargo un ejército o la defensa de una ciudad sitiada, así con el espíritu como con el cuerpo."

-QUIJOTE 1, 37

Más de una vez he tenido alguna discusión con compañeros del mundo de la escritura (o quizá debiera matizar, de la escritura comercial), sobre el tema de las guerras y del ejército, más aún en los últimos años, en que una serie de guerras han sacudido las conciencias de nuestra sociedad. Lo que está claro es que el “no a la guerra” es una idea socialmente deseable en nuestro actual mundo de las artes y las letras (veanse los mensajes de la ceremonia de los Goya en 2003, en los albores de la 2ª Guerra del Golfo Pérsico). Sin embargo, no está tan claro que quienes se dedican a la escritura hayan sido siempre un colectivo precisamente antimilitarista. Esa pretendida antonimia, entre la espada y la pluma, no ha hecho más que hacer de los militares gente más zafia y de los escritores gente más blanda. No hay que olvidar que para muchos de los grandes autores, la experiencia militar fue una vivencia tan importante, o más, que su vocación de escritores.

Me acuerdo de unos cuantos novelistas, poetas y dramaturgos con grandes experiencias militares. No incluyo en este apartado a escritores con experiencia con las armas (de esos hay muchos, sobre todo borrachos que pegan tiros, ladrones, o torpes que mueren en duelos), sino a escritores que han alcanzado cierta cuota de gloria militar.

Sófocles
Xenofonte
Miguel de Cervantes
Ben Jonson
Sir Walter Raleigh
Choderlos de Laclos
Lord Byron

9 Comments:

Anonymous Anonymous said...

¡joder, con Ben Jonson!
No le basta al tío con correr y chutarse, también escribe y ha hecho carrera militar!!

2:15 AM

 
Blogger Shams said...

Creo que estás confundiéndote con Ben Johnson , el atleta canadiense. O a lo mejor estás intentando alegrarnos el día con un chistecín. En cualquier caso, Ben Jonson es un dramaturgo inglés, de la época de Shakespeare

6:25 AM

 
Blogger Sergio Barrejón said...

Por no hablar de los cineastas de Hollywood: entre las guerras mundiales, Corea y Vietnam, la mitad de ellos han pegado tiros por el mundo.
Como curiosidad: Jimmy Stewart llegó a ser ¡general! de la aviación.

7:44 AM

 
Blogger Shams said...

Digo yo que habrá que pegar tiros para ser alguien. Me voy a alistar en el ejército, a ver si aprendo a escribir mejor

9:39 AM

 
Anonymous Anonymous said...

No hay más que ver como están redactados los comunicados de Al_Caeda para darse cuenta de tal relación. Propongo a Bin Laden para el Planeta del próximo año.

Señor bergareche cada día me sorprende usted más. Lo de buscar citas en el Quijote para justificar las armas es como buscar en los escritos de Edisón la excusa perfecta para la silla eléctrica.
Manda cojones.
Soy yo ¿contento?

10:08 AM

 
Blogger Shams said...

Yo no he justificado nada, sólo muestro que nuestro colectivo es algo más variopinto de lo que se empeñan en mostrar.

2:08 PM

 
Anonymous Anonymous said...

¡Jacobo se ha picado, Jacobo se ha picado, Jacobo se ha picado, Jacobo se ha picado, Jacobo se ha picado, Jacobo se ha picado!

9:02 AM

 
Anonymous Anonymous said...

Quizá fuera esquilo, no Sófocles, quien combatió en Maratón

6:41 AM

 
Blogger Shams said...

En cualquier caso, Sófocles fue un gran militar en su época

11:23 AM

 

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