Thursday, November 03, 2005

POEMAS ULTIMOS

Inlcuyo aquí los tres últimos poemas que he escrito. Algunos están pendientes de revisión, e irán cambiando. El primero de todos ellos está bastante cerrado... A ver qué os parecen. Para todos los amigos compasivos que compraron mi libro, allá va el anexo.


DASHT-E-KAVIR

Ya hemos llegado a las mansiones de la inexistencia
y hoy empezamos a reconsiderar
la diferencia entre los años y los segundos.

Cuando llegues aquí
verás secarse los nombres de Dios
en la piel de las piedras,

verás un único árbol
cercado por mil alfombras de sal bordadas de huellas,
alfombras donde aún respiran,
entre el polvo que tus pies levantaron,
las oraciones de aquellos
que dieron gracias
por ver la luz de este mundo

Aquí,
en las mansiones de la inexistencia
sabrás que tu rostro
no es más que una nube de polvo
suspendida en este aire quieto y seco
que tus pies levantan al pasar,
nube que pronto caerá
para ser alfombra de sal
bordada de huellas,
junto al único árbol.


El Universo en la cabeza de mi perro

But if a man would be alone, let him look at the stars.

–Ralph Waldo Emerson


Ya no sé cuántos miles de años llevo mirando a las estrellas,
pero recuerdo la primera vez que las vi
aún no habíamos inventado las horas, las semanas
no habíamos nombrado a los días
ni sabíamos aún que el tiempo gira sobre sí mismo
y vuelve a empezar sin nosotros
deja de respirar con nuestros pulmones
hasta descomponernos en piedra, en aire, calor
en metralla y munición de estrellas
para la próxima gran explosión del universo.

No sé cuántos miles de años llevo mirando a las estrellas
ya he olvidado sus nombres,
aquéllos con que las bautizamos
cuando decidimos que cualquier cosa
puede ser encerrada en una palabra para habitar
dentro de nuestros cuerpos.

Esta noche vuelvo a mirarlas,
paseo por el campo
acaricio el cuerpo cansado de mi perro
paso mi mano entre sus orejas inquietas
que se tensan hacia arriba
para atrapar la brisa nocturna
que silba en los huecos de las encinas
azuza la hierba alta que se bebió
todas las tormentas del invierno,
y lleva en su seno los olores del limón lunero.
la arrullo de los primero grillos,
el croar de las ranas que habitan
todos los charcos del camino.

El sol se ha puesto y toda la luz del cielo
se desagua por las estrellas.
Vuelvo a mirarlas, como hace miles de años,
me pregunto si mi perro también las ve,
entro en la mente de mi perro
para mirar las estrellas asomado a sus ojos
y entonces el universo,
se libera de las palabras, de las ideas, de las dimensiones y de las magnitudes,
en que lo hemos comprimido para que quepa en nuestras mentes
el misterio se hace infinito
y ya no puedo ver las estrellas,
porque todo brilla desde la misma distancia.


Vencejo

Las tardes de verano oscurecen,
con mis ojos atados a la cola de un vencejo
que arrastra mi mirada en vuelos circulares

El cielo queda garabateado
En mil órbitas, trazos invisibles
que en el vacío de mi mente deja flotando
la estela de aquel vencejo
que gira y gira
hasta que el último reflejo del día
deja de estrellarse en las nubes.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Que cosa tan importante es Ralph Waldo
Gracias por considerarlo

6:39 AM

 
Blogger Shams said...

La verdad es que R.W. Emerson es la única manera de saciar el apetito cuando no queda más Montaigne que leer

11:20 AM

 

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