LA CANCION DEL AÑO
Si queréis oirla pinchad aquí. Es una versión de Os Mutantes de un clásico de Caetano Veloso, en su época de Tropicalia, a final de los 60s. La oí por primera vez en Amsterdam y no sabía quién la cantaba ni qué canción era. La recordé bien para poder tarareársela a mis amigos más entendidos, hasta que uno me dijo lo que era y la conseguí. Ésta es una de esas canciones en que uno está dispuesto a abandonarlo todo por fugarse con la cantante, cambiar de vida y nunca mirar hacia atrás mientras siga sonando esa voz en la sugestionada imaginación del que escucha. ¿Cuántas veces creamos a una persona ideal a partir de una voz? ¿es que nadie se ha enamorado de una operadora? ¿Cuántas veces asociamos caras a las voces? ¿Cuánta gente se parece realmente a su voz? Verdaderamente existen correspondencias entre fisonomías imaginarias y voces reales. Recuerdo haber escuchado por primera vez la cancion "acuarela de Brasil" cantada por Ney Matogrosso: mi imaginación puso todos sus recursos a disposición de una fantasía, en la que aquella voz, por ese familiar proceso de alquimia mental, se convertía en una mulata que me cantaba al oído en alguna chiringuito del trópico (vale, ya sé que es una fantasía propia de un anuncio hortera de Ron Barceló, pero uno no puede estar con la Venus de Giorgione todo el día). Salí a comprarme un disco de esa Ney Matrogrosso, convencido de que sería la mujer más bella del mundo, dispuesto a rebajarme a la más servil condición de fan, a enamorarme de una foto y sufrir por un encuentro que nunca se producirá, y cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que Ney era un gay esmirriado y con pinta de anoréxico... uff. Si uno se enamora de una voz, mejor no conocer la garganta que la emite.









