PIS Y CACA
Por fin fuera de ese lugar de luces ténues, donde casi no se escucha el silencioso trasiego de flujos entre máqúinas y organismos debilitados. Cuerpos semiconscientes dormitan bajo un monitor, permanentemente recorrido por trazos zigzagueantes que se alborotan o se allanan, y activan alarmas, pequeñas luces que se encienden. A veces se olle un respiro que apenas encuentra un resquicio para salir por una garganta seca, un llanto débil y agudo que no logra tomar la forma de una palabra, un sonido de dolor más animal que humano, de una mente aún no ordenada por el lenguaje. El olor a jabón y a lejía industrial envuelve a todos los demás olores que flotan en el aire caliente de la estancia.
Los cinco sentidos perciben que en este lugar muerte y vida utilizan todas sus fuerzas, sus métodos más sofisticados y toda su determinación en violentos choques microscópicos que se libran bajo la fina piel de los bebés. Los padres les tocan suavemente como si de la yema de sus dedos fluyera un suero especial. Intentan sostenerle la mirada a eso que se viste con la cara de un ser querido, y mira tomando prestados sus ojos.
Uno no puede dejar de sentir algo de culpa cuando le devuelven a la planta, y sigue teniendo que atravesar la sala de espera cada día, y lo hace con un irreprimible gesto de alivio, mientras pasa rápido ante los demás padres que aún esperan con esa fidelidad canina, brutalmente instintiva, a volver a entrar allí para intentar hacer con sus índices el truco del Dios pintado en ese fresco de la Capilla Sixtina. Compartimos insomnio y nos conmovimos los unos a los otros con nuestros temores y esperanzas, pero ahora se divisan como a gente lejanísima, cuyo destino se unió tangencialmente al nuestro, y que se separa infinitamente cuando se sale por aquella puerta de aluminio y cristal opaco, en que cuelga un folio de impresora con una gruesa letra de ordenador, al máximo tamaño, en la que aparece curvada la palabra UVI mediante un simple efecto tipográfico propio del Microsoft Office.
Estamos fuera de la habitación en que se libra la lucha entre las dos fuerzas más formidables que existen en la naturaleza. Aquí las enfermeras son más antipáticas, ya no te tienen pena ninguna. Los problemas empiezan a ser estéticos, y la frivolidad vuelve a encontrar algún espacio. Estamos fuera del Hades. Trataremos de que pase mucho tiempo antes de volver a abrir esa puerta tras la cual uno se da cuenta, como dijo mi tía cuando nos visitó, de que "sólo somos pis y caca". Ya lo dijo Beckett en su trilogía sobre la descomposición del hombre: "shit and mud". Cuando estamos tras esa puerta, siendo más que nunca herida, pis y caca, qué poco cuesta sentirse igual a cualquiera, todo el adorno desaparece, se nos olvida el discurso que hemos elaborado para explicarnos a nosotros mismo y el hombre, en su estado básico no es más que un ser en manos de la biología, digno de compasión. Si no fuera tan jodido, es hasta bonito. Pero afortunadamente, al cerrar la puerta se nos olvida que somos de mierda y barro, y volvemos a creernos todos los cuentos que nos elevan por encima del polvo, y nos coronamos una vez más de distinciones, y nuestras camisas son más elegantes, y nuestro hablar más educado, y leemos a Beckett, no como otros que se pasan el día en planta viendo la tele, y no nos sentimos cómodos en chandal, como ellos, y tomamos sandwichitos de Embassy y no bocatas de panceta, y volvemos a deslumbrarnos con todo ese artificio que tanto nos ha costado adquirir y con el que enterramos bien profundo ese factor "pis y caca" de la existencia. Dios deja de servirnos, ya no le necesitamos, nuestras súplicas están al alcance de la visa oro. Abrid el vino, encargad el marisco. Volvemos a ser inmortales por otro plazo de tiempo indefinido.

6 Comments:
Un abrazo fuerte para Pepa y los papis. Ahora a descansar.
12:57 PM
Esa Pepa puede con el Hades, con el can Cerbero y con quien haga falta.
Hasta con el Registro Civil.
3:20 PM
Lo del RC habrá que verlo.
8:11 AM
Puta Jacobo, me tenías acostumbrada a postear tan de tanto en tanto, que me venía perdiendo esta maravilla de post.Creo que es lo mejor que he leido tuyo hasta ahora. Perdón por no detenerme en el aspecto personal. ya sé que Pepa está bien. Es que esto me ha dejado muda!
8:16 AM
Coincido con laura, este post es probablemente lo más conmovedor que he leído en tu blog. Siendo buena prosa, como suele ser la tuya, es además profundo y sincero. Detrás del juguete literario, de las astucias de narrador bien leído, de las referencias cultas inteligentemente manejadas, todas muy del gusto de este lector, hay algo mucho más potente en esas líneas.
Por cierto, tienes una tendencia a cuestionarte en plural, a plantearte los postulados de tu entorno, pero no de ti como individuo. Sería interesante ver cómo libras esa batalla contra ti mismo, aunque no te culparía de que no quisieras hacerlo en público.
Un admirador
2:30 AM
Muchas gracias por los piropos... utilizo el plural porque lo estamos viviendo en plural, en familia. Aunque también es verdad que evito profundizar a solas y en singular, porque estamos en la web y aquí los que escriben pueden incluso contestar...
5:32 AM
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