Monday, January 30, 2006

Y ahora en ingles, pero sin el trio

Word is word,
is is word,
is is.

Word, words, are words
words are.

Sunday, January 29, 2006

X

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xxxx
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x
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Friday, January 27, 2006

SUPERANDO A WITTGENSTEIN CON EL TRIO MATAMOROS

Palabra, palabra es,
Palabra es es,
Es es.

Palabras, palabra, palabras son,
Palabra es son,
Los muertos van a la Gloria
los vivos a bailar el son.



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EL TRÍO Y EL CICLÓN (de Santiago Matamoros)

En una tarde de inquietud, Quisqueya
viose de pronto de pavor sumida.
Reinaba allí la lluvia, las centellas
Y la mar por doquiera embravecida…

Hora después quiso la aciaga suerte
sólo dejar, desolación, gemidos
el imperio macabro de la muerte
sobre el pueblo entero destruido

… Cada vez que acuerdo del ciclón
se me enferma el corazón…

Espiritistas inciertos
que muchos hay por allá,
porfiaban con terquedad
que los del Trío habían muerto.

Cada vez que me acuerdo del ciclón
se me enferma el corazón…

… Esto fue lo más sabroso
que el Trío en un aeroplano
volviera a suelo cubano
para seguir venturoso.

Cada vez que me acuerdo del ciclón
se me enferma el corazón…

… Aquí termina la historia
de aquel tremendo ciclón.
Los muertos van a la gloria,
los vivos a bailar el son.

Tuesday, January 24, 2006

PEPA VUELVE A CASA




Pues aquí está la primera foto de Pepa en casa tras sus 17 días de ausencia. Dimos un gran banquete a los cuatro abuelos. Descorchamos varias botellas de vino y champagne, hubo marisco y pasteles rusos, como les gusta a los bilbainos. Y ahora, tras la siesta, el mareo, el empacho y los brindis, empieza de nuevo la normalidad...

Monday, January 23, 2006

NECROLOGICA: PATTON



PATTON
Madrid (?) - Sierra de Hornachuelos (23-1-2006)

Tus amigos de El Campillo, Poti, Txipi, Mari, Linda y Atila, la familia Mendoza, Quini, Luis, Rafaelín, Pepín, Joaquín, Pepillo el de la Matilla, Don Emilio, jabalíes, canarios, ratones de campo, gatos, ciervos, muflones, galápagos, ranas, escarabajos y gallinas no te olvidaremos nunca.


Patton no es un general de la II Guerra Mundial, si no uno de los perros que sobrevivieron a mi abuelo y que heredamos a su muerte. No sé muy bien qué edad tenía, pero hemos hecho cálculos y ha debido morir con 15 años. Era un saco de huesos y pelos últimamente, pero nunca estuvo enfermo y murió de viejo, tendido a las puertas de la casa. Su estampa era la misma que la de Argos, el perro de Odiseo, que se plantó en la puerta de la casa esperando la vuelta de su dueño para morir en paz. Sin embargo los que le conocimos, sabemos que Patton eligió la puerta como su lecho de muerte porque era el sitio más cómodo, el más soleado y porque a esa hora no había nadie para molestarle. Patton había dejado de esperar a su dueño hacía mucho tiempo, y era un auténtico anarquista canino. Era un hermoso y lanudo Golden Retriever, de gran tamaño y corpulencia, que le regaló a mi abuelo un criador aficionado. Fue su perro preferido hasta que mi abuelo cayó seducido por el baboso mundo de los snaucers enanos para el salón. Patton fue desterrado a su casa en la sierra de Córdoba, y allí vivió hasta olvidar que tenía dueño, pues mi abuelo sólo iba allí de cuando en cuando, y la gente que guardaba aquella casa era constantemente despedida y sustituida. Patton se asalvajó, empezó a tener una relación bastante felina con los humanos. Se perdía por el monte día sí, día no, y cazaba por su cuenta lo que encontraba en sus recechos nocturnos. Peleó con los demás perros del lugar y ganó el puesto de caudillo entre sus congéneres (Mari, un setter con la cara deformada y pelo enredado, Poti, un inmenso labrador con la cadera desviada y un navajazo de jabalí, Linda, una pastora alemana de dudoso pedigrí y media oreja menos, nuestro querido y perfecto Txipi, y Atila, un Yorkshire melenudo y siempre cubierto de polvo) aterrorizó a los antílopes, subyugó a las vacas, mantuvo a raya a los jabalíes. Se prodigó poco en agitamientos de cola, no mendigó jamás una caricia, y sólo hacia el final de su vida dejó la caza de todo aquello que se mueva y se dedicó a escoltar con paso lento y pesado el cochecito de bebés de Pepa por los caminos rurales. Incluyo una foto de Belén con el viejo Patton a la sombra de una encina. Pobre Patton, en él vuelve a morírseme mi abuelo un poco más. Descanse en paz.

PD: ya sé que este es un blog muy poco concurrido, pero no puedo entender que el post anterior no haya suscitado ni un comentario.

Thursday, January 19, 2006

¿MITO O REALIDAD?



Desde hace unos días, hemos descubierto la página de "contactos" de www.marqueze.net y nos ha abierto todo un universo de vidas dobles que da bastante vértigo. Nos ha llamado mucho la atención este anuncio que copiamos a continuación (venía con la foto que he pegado). Algunos sostienen que se trata de un anuncio real, a juzgar por la radicalidad de algunas de las propuestas que figuran en los anuncios, y otros dicen estar seguros de que es un anuncio falso, hecho por algún gracioso para obtener todo tipo de mensajes delirantes, y reírse un poco de las mentes calenturientas que contestan a este tipo de invitaciones. Todos sabemos que internet se presta a este tipo de mascaradas. Nos gustaría que nos expusieran sus tesis.

Perfil de Babysitter19

Soy una chica de 19 años, bastante atractiva y con una vida ``normal``, es decir, estudios, algún trabajo esporádico, familia, amigos, etc. Dentro de ese ``etc`` está mi chico, al que quiero un montón y que ni se imagina que yo pueda anunciarme en una página como esta...

Busco contactos esporádicos con hombres para hacerles sexo oral hasta el final en lugares públicos discretos: un cine, dentro del coche, el reservado de una disco, el probador de unos grandes almacenes, en el campo, etc. En principio, sólo eso, aunque si dispones de sitio adecuado quizá te pida que me lleves y me hagas el sexo anal.

No busco complicaciones sentimentales ni una relación fija (aunque si a los dos nos gusta, tampoco pasaría nada por repetir, claro). Yo causo ni quiero problemas de ningún tipo.

Me da igual tu edad, físico (dentro de un límite), raza o nivel social, pero has de ser limpio y superdiscreto. Me gustaría que fueses un poco mandón, ya que yo soy tímida y algo sumisa, por lo que me gusta que me manden y me digan lo que he de hacer.

Mi físico ya lo ves en la foto. Quizá publique alguna más, no lo sé. Soy delgada, pero con formas (caderas y culito) y unas ``peritas`` grandes y duras que suelen ser objeto de miradas y comentarios. En relación con las chicas de mi edad, suelo vestir con discreción, pero también tengo un punto exhibicionista, así que si quieres que me ponga un vaquero ajustado, una mini o alguna otra prenda en particular que te guste, creo que no tendría problema en complacerte. Eso sí, casi nunca me pongo sujetador, porque la verdad es que no lo necesito, ja,ja.

Bueno, creo que me he enrollado más de la cuenta, así que, eso, que espero recibir propuestas interesantes, originales y detalladas, si es posible con fotos.

Gracias por leerme y un besito a todos, a cada uno donde más le guste, ja,ja.

Por cierto, lo olvidaba, nunca he estado con chicas y siento curiosidad, así que si alguna se anima que me proponga algo...
______

20.10.05 Recibo mucha correspondencia. Intentaré contestar a los pueda. Gracias. Por cierto, valoro las propuestas originales y detalladas. Un beso enorme a todos los que me escribés y gracias de nuevo.

Sunday, January 15, 2006

LOCUS AMOENUS



Ahora que parece que todo volverá pronto a la normalidad, me gustaría componer un poemilla frívolo para cantar los placeres del país de Jauja. Hay toda una extensa literatura sobre la temática del alegre no-lugar donde todo el mundo es feliz, vive sin normas y hace lo que le place. La Edad de Oro en la que reinaba Saturno, la Arcadia pastoril, la Abadía de Theleme, La Nueva Atlantis, el Tahití de Gauguin, Walden, Shangri La, la España de Manolo Escobar (incluyo su canción en los links, bajo el título de "canción paleta") o el mitificado Madrid de la Movida, pertenecen a ese catálogo de no-lugares o lugares extintos, paradisíacos, donde por fin se puede ser feliz por el mero hecho de estar, y no de ser. Aquí la cuestión no es ser o no ser, es mucho más sencilla, es estar o no estar. La verdad es que siempre he sentido una debilidad especial hacia este tópico, que por ponernos pedantes, vamos a etiquetar por su nombre literario: el locus amoenus. . La cultura popular sigue dándonos hoy día grandes canciones que podríamos encajar en esta categoría, a mí dos de las que más me gustan últimamente son Mozambique, de Bob Dylan, y Alvorada, de Cartola. Pero también están por ahí, Penny Lane y Strawberry Fields de los Beatles, y muchas otras, que os invito a incluir.

En fin, que me voy a entregar a cantar las maravillas inexistentes de un lugar habitado por cisnes, grandes flores, licores que no dan cirrosis, chuletones que no engordan, drogas que no tienen efectos secundarios y tahitianas de Gauguin que se entregan sexualmente sin reparos, ni culpas, ni compromisos. Todo ello bajo el sol de un verano suave, como los del Cantábrico cuando hace buen tiempo. En el próximo post pondré mi poema a Peekaboo Beach.

MOZAMBIQUE (de Bob Dylan)

I like to spend some time in Mozambique
The sunny sky is aqua blue
And all the couples dancing cheek to cheek
It's very nice to stay a week or two
And maybe fall in love just me and you.

There's a lot of pretty girls in Mozambique
And plenty time for good romance
And everybody likes to stop and speak
To give the special one you seek a chance
Or maybe say hello with just a glance.

Lying next to her by the ocean
Reaching out and touching her hand
Whispering your secret emotion
Magic in a magical land.

And when it's time for leaving Mozambique
To say goodbye to sand and sea
You turn around to take a final peek
And you see why it's so unique to be
Among the lovely people living free
Upon the beach of sunny Mozambique.

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La canción de Cartola, Alvorada, la tengo en uno de los primeros posts de mi blog, pero la voy a volver a publicar aquí, para ponerla en contexto.

ALVORADA

Alvorada lá no morro, que beleza
Ninguém chora, não há tristeza
Ninguém sente dissabor
O sol colorindo é tão lindo, é tão lindo
E a natureza sorrindo, tingindo, tingindo

Você também me lembra a alvorada
Quando chega iluminando
Meus caminhos tão sem vida
Mas o que me resta é tão pouco
Ou quase nada, do que ir assim, vagando
Nesta estrada perdida.

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Cutre traducción, a petición de Laura. Sin tener en cuenta métrica o ritmo.

MOZAMBIQUE (de Bob Dylan)

Me gusta pasar un tiempo en Mozambique
El cielo soleado es de un azul acuático
Y todas las parejas bailan juntando sus mejillas
Se está muy bien una o dos semanas allí

En Mozambique hay muchas mujeres bonitas
Y montones de tiempo para un buen romance
Y a todo el mundo le gusta detenerse y hablar
Para darle una oportunidad a la persona especial
O quizás saludar con solo una mirada

Tumbado junto a ella en el océano
Estirando el brazo y tocando su mano
Susurrando tu emoción secreta
Magia en una tierra mágica.

Y cuando llega la hora de partir de Mozambique
De decir adiós a arena y playa
Te das la vuelta para echar un último vistazo
Y ves por qué es tan especial estar
Entre la adorable gente que vive en libertad
Sobre las playas del soleado Mozambique

Friday, January 13, 2006

PIS Y CACA

Por fin fuera de ese lugar de luces ténues, donde casi no se escucha el silencioso trasiego de flujos entre máqúinas y organismos debilitados. Cuerpos semiconscientes dormitan bajo un monitor, permanentemente recorrido por trazos zigzagueantes que se alborotan o se allanan, y activan alarmas, pequeñas luces que se encienden. A veces se olle un respiro que apenas encuentra un resquicio para salir por una garganta seca, un llanto débil y agudo que no logra tomar la forma de una palabra, un sonido de dolor más animal que humano, de una mente aún no ordenada por el lenguaje. El olor a jabón y a lejía industrial envuelve a todos los demás olores que flotan en el aire caliente de la estancia.

Los cinco sentidos perciben que en este lugar muerte y vida utilizan todas sus fuerzas, sus métodos más sofisticados y toda su determinación en violentos choques microscópicos que se libran bajo la fina piel de los bebés. Los padres les tocan suavemente como si de la yema de sus dedos fluyera un suero especial. Intentan sostenerle la mirada a eso que se viste con la cara de un ser querido, y mira tomando prestados sus ojos.

Uno no puede dejar de sentir algo de culpa cuando le devuelven a la planta, y sigue teniendo que atravesar la sala de espera cada día, y lo hace con un irreprimible gesto de alivio, mientras pasa rápido ante los demás padres que aún esperan con esa fidelidad canina, brutalmente instintiva, a volver a entrar allí para intentar hacer con sus índices el truco del Dios pintado en ese fresco de la Capilla Sixtina. Compartimos insomnio y nos conmovimos los unos a los otros con nuestros temores y esperanzas, pero ahora se divisan como a gente lejanísima, cuyo destino se unió tangencialmente al nuestro, y que se separa infinitamente cuando se sale por aquella puerta de aluminio y cristal opaco, en que cuelga un folio de impresora con una gruesa letra de ordenador, al máximo tamaño, en la que aparece curvada la palabra UVI mediante un simple efecto tipográfico propio del Microsoft Office.

Estamos fuera de la habitación en que se libra la lucha entre las dos fuerzas más formidables que existen en la naturaleza. Aquí las enfermeras son más antipáticas, ya no te tienen pena ninguna. Los problemas empiezan a ser estéticos, y la frivolidad vuelve a encontrar algún espacio. Estamos fuera del Hades. Trataremos de que pase mucho tiempo antes de volver a abrir esa puerta tras la cual uno se da cuenta, como dijo mi tía cuando nos visitó, de que "sólo somos pis y caca". Ya lo dijo Beckett en su trilogía sobre la descomposición del hombre: "shit and mud". Cuando estamos tras esa puerta, siendo más que nunca herida, pis y caca, qué poco cuesta sentirse igual a cualquiera, todo el adorno desaparece, se nos olvida el discurso que hemos elaborado para explicarnos a nosotros mismo y el hombre, en su estado básico no es más que un ser en manos de la biología, digno de compasión. Si no fuera tan jodido, es hasta bonito. Pero afortunadamente, al cerrar la puerta se nos olvida que somos de mierda y barro, y volvemos a creernos todos los cuentos que nos elevan por encima del polvo, y nos coronamos una vez más de distinciones, y nuestras camisas son más elegantes, y nuestro hablar más educado, y leemos a Beckett, no como otros que se pasan el día en planta viendo la tele, y no nos sentimos cómodos en chandal, como ellos, y tomamos sandwichitos de Embassy y no bocatas de panceta, y volvemos a deslumbrarnos con todo ese artificio que tanto nos ha costado adquirir y con el que enterramos bien profundo ese factor "pis y caca" de la existencia. Dios deja de servirnos, ya no le necesitamos, nuestras súplicas están al alcance de la visa oro. Abrid el vino, encargad el marisco. Volvemos a ser inmortales por otro plazo de tiempo indefinido.

Wednesday, January 11, 2006

PEPA Y SU PIJAMA DE HOSPITAL



Escrito esta noche, mientras intentaba dormirme, entre los llantos de tantos niños de la planta 1ª del Doce de Octubre. También había material para el humor negro, pero decidí decantarme por la poesía, mal que le pese a algún guionista que entre intentar ser gracioso o ser profundo, prefiere correr el riesgo de fallar con un chiste a excederse por el lado de la pretenciosidad y la grandilocuencia. Ya haremos chistes cuando toque.

A PEPA EN EL HOSPITAL

Saldremos temprano
a bañarte en la espuma
que separa muerte y sueño,
donde las cuchillas te cortarán
con la suavidad de una pluma
que cae sobre tu piel almizclada.

Hasta ese umbral te acompaño
con el índice preso
en tu puño tan blando.

No temas, niña, no temas
cuando veas apagarse todas las ventanas,
cuando de la oscuridad no emerjan
las aterciopeladas cabezas de tus amigos inertes.
Sólo será una fugaz inmersión
bajo esa superficie
en que se reflejan los sueños
antes de hundirse,
allá donde la luz de tu conciencia
no alcanza a alumbrar ningún fondo,
en esa lejana ausencia interior
que ni el dolor puede habitar.
Serás vaciada de tiempo,
Serás piedra animada, silencio latente,
sangre lenta.

Reposarás suspendida sobre la mullida membrana de la muerte,
Y despertarás como las mariposas
Tras romper tu crisálida de abismos.

Saturday, January 07, 2006

AÑO NUEVO

Queda clausurada la temporada pantagruélica, tras devorar un cordero lechal, unos judiones y una pata de jamón. Tengo un gran agujero en la cuenta, pues cuando uno no tiene tiempo para escoger cuidadosamente un regalo sentido y cargado de intención, se gasta lo que no tiene en impresionar con algo caro. Y con el primer día del año vuelvo a revalidar todos mis propósitos de enmienda para ser una mejor persona, me hago una larga prescripción de los no-haceres y los quehaceres que sin duda me convertirán en mi propio héroe moral, son los mismos ya que hace cinco años: ¿habré llegado a la contingencia como persona? Cada año traiciono pronto mis recetas para una vida mejor, no suelo llegar al 7 de enero, con eso de que hasta los treinta uno debe de apurar la copa de la juventud sin pensar en las consecuencias de su desidia.

Pero este año cumplo 30. Me acuerdo de un pasaje de Pushkin en que Oneguin cumple 30 y habla de cómo se rompe ya la copa de su juventud... Monta toda una hecatombre épica, en la que parece que la fecha es como una raya que uno se va a encontrar en el suelo el día de su cumpleaños, raya que tras la cual, el componente canalla deja de ser un rasgo de picardía para ser un síntoma de decadencia. Es el año en que uno debe resolver sus deudas con Hacienda y la Seguridad Social, pensarse lo de usar hilo dental y dar gracias por haber llegado hasta ahí sin alopecia. Vamos a ponernos romanticones citando al gran dandi de San Petersburgo, que la ocasión es perfecta para este tipo de excesos poéticos:


(...) ¿Acaso es cierto
que se ha marchitado para siempre
vuestra corona y se ha ido
sin elegíacas hazañas
la primavera de mi vida?
¿Acaso nunca volverá,
y pronto alcanzaré los treinta?

Mi mediodía ha llegado,
ya veo que he de admitirlo.
¡Adiós, mi juventud voluble!
Nos despedimos cual amigos.
Te agradezco mis placeres,
mis sinsabores, mis tristezas,
el alborozo y los festines.
En medio de las tempestades
y en un silencio apacible,
de ti he disfrutado... a pleno.
¡Mas basta! Despejada el alma,
iré por otros derroteros,
cansado de mi vieja vida.

Alexander Pushkin, Eugenio Oneguin, 6, XLIV, XLV

Cuando tenía trece años me escribí una carta para cuando cumpliera 30 años. No recuerdo bien el contenido. Creo que era una especie de interpelación a un yo futuro. Me desdoblaba en dos, el niño de 13 y el viejo de 30, y hacía preguntas a ese adulto distante, que sospechaba que traicionaría todos los postulados que tenía por entonces: Led Zeppelin, la lucha mundial por establecer la Anarquía y derrocar a todos los gobiernos, entregar mi vida a alguna niña de la que ya ni me acordaré... En fin, llevo 17 años guardando esa carta, creo que es el papel que he conseguido guardar con más antigüedad, y la verdad es que me sorprende que no lo haya perdido, como tantos DNIs, pasaportes, relojes, llaves, agendas y carnés... normalmente nada me dura más de cinco años.

No contaré todas las cosas que me he propuesto dejar de hacer y empezar a hacer, porque tampoco quiero dar demasiados datos sobre mis imperfecciones. Tan sólo dejaré constancia de las propuestas más glamurosas.

1. Quiero correr el maratón de Nueva York en noviembre. Todo ello conlleva una cantidad de entrenamiento que sin duda aumentará mis niveles de kriptonita en sangre. Ahora que frente a mí no tengo más que la cuesta abajo de la vida, en cuestiones físicas, me apetece hacer una última conquista de fortaleza, hacerme la foto con el dorsal y ponerla un día en mi oficina. Todavía no tengo oficina propia, pero el otro día estuve en la de un conocido productor que tenía su foto en la línea de meta del maratón de NYC, con todo el dolor y el esfuerzo de esos 42.2 km en la cara, y he de decir que a uno le entra bastante terror cuando se sienta a negociar algo ante un tipo capaz de aguantar cuatro horas corriendo. En fin, no sé si es una cuestión de vanidad o de superación personal, pero ya tendré tiempo para averiguarlo después de la carrera. Está claro que este es un tipo de cosas que entran en la categoría del "ahora-o-nunca"

2. Quiero instituir una disciplina monacal, es decir, una rutina de ciclos cortos, invariable y en que hasta el último minuto de cada día de la semana esté reservado para un propósito, que cada segundo haga girar un grado la rueda dentada que da movimiento a todo un engranaje del motor que ha de llevarme a terminar los innumerables proyectos inacabados que se cubren de polvo en los estantes de mi pequeño despacho. Levantarme y dedicar una hora y media a mi novela. Leer como mínimo una hora cada noche, hasta caer dormido, correr una hora y media todas las tardes antes de cenar...

Monday, January 02, 2006

PEPA, TXIPI, EL 2006 Y LAS DIADEMAS



En 2006, ya de vuelta a casa después de unas vacaciones en el campo, Sonia le regaló a Pepa su primera diadema.



Txipi (como muestra la foto sacada desde mi móvil) también tuvo una diadema de regalo, una absurda prótesis de cuernos de reno, que no le hicieron mucha gracia. Creo que se lo tomó como una humillación personal, eso sí, con suma dignidad canina como corresponde a un labrador. En cuanto le quitamos la diadema se fue directo a la puerta de la cocina y se sentó allí en silencio, para indicarnos que quería irse a dormir al patio. Normalmente le gusta quedarse con nosotros hasta que nos vayamos a la cama, pero creo que no le gustan nada los borrachos, y menos, los que se disfrazan (y le disfrazan) de cotillón.

Txipi y Pepa son sin duda los seres que más sacan toda la cursilería que hay en mí. Cuando les hablo pongo un tono agudo y bobalicón que despreciaría en cualquier otra persona. Esta intensa semana de vacaciones rurales, me he sorprendido a mi mismo llamando por error a Pepa, Txipi y a Txipi, Pepa. Realmente los bebés y los "perritos" (recuerdo el inolvidable labrador del anuncio de Scottex, que era capaz de generar en muchos televidentes un sentimiento poético ante un rollo de papel higiénico) pertenecen a un mismo género de seres, con una habilidad especial para modificar nuestro comportamiento, y hacernos prescindir de toda inteligencia o discurso a la hora de relacionarse. Es el absoluto desarme. Lo único que ellos leen en lo que decimos son los tonos de voz, la música que encierra nuestro fraseo, el compás de las sílabas encadenándose, el gesto de nuestra cara y nuestro cuerpo según emitimos los sonidos. Él continente es el contenido. El dominio de la ironía, de la gramática o de un gran arsenal de palabras no sirven de nada: a cuanta gente elocuente y brillante he visto enmudecida e incapaz de comunicarse con perros o bebés. Yo mismo me he bloqueado muchísimas veces ante ambos, cuanto más construido tiene uno su discurso hacia el mundo, más esfuerzo cuesta quitárselo de encima para hacer gorgoritos. Hay que aflautar la voz, pausarla, repetir varias veces las mismas palabras, explorar los sonidos de la garganta, acompañar las palabras de amplios aspavientos, para que podamos comunicar algo en esa capa inferior del lenguaje que subyace a las palabras, esa música y expresión física sobre el cual se ensamblan para dotarlas de vida y de sentido. Me doy cuenta, observando a Sonia, de que ese lenguaje tan esencial y básico no le está permitido a cualquiera. Sobre todo porque los perros y los bebés no cuentan nada realmente interesante, sólo emiten ruidos y hacen gestos, ríen, ladran, patalean de la ilusión o mueven la cola, el continente es el contenido. Ahora, no hay nada mejor que pasarse horas haciéndole a un perro agitar la cola o haciendo a un bebé partirse de risa con un popurrí de 5 lobitos, a serrín, a serrán, gorigorigós y mamamamamamás. Son hipnotizantes.

Un abrazo