Friday, September 30, 2005
Thursday, September 29, 2005
NINE TO FIVE EXISTENCE
"Mr Dylan remains such an iconic figure not because he embodied the 1960s but because, unlike many of his acolytes, he refused to be defined by the decade. Mr Scorsese makes great play about the way the folk protester infuriated his hard-core fans by going electric. But this was only one of the bard's changes. He distanced himself from his protest songs. He got God in a big way. And in his recent memoirs he boasts that his dream was a “nine-to-five existence, a house on a tree-lined block with a white picket fence, pink roses in the backyard.” That's where the flowers went, Joan."
–THE ECONOMIST
::::::::::::TRADUZCO:::::::::::::::
El señor Dylan sigue siendo una figura icónica de gran calibre no porque encarnara los 60, sino porque al contrario de muchos de sus acólitos, reusó a ser definido por la década. El señor Scorsese le ha sacado mucho jugo a la manera en que el cantautor enfureció a sus más acérrimos fans al pasarse a la guitarra eléctrica. Pero éste sólo es una de las muchas transformaciones del bardo. Se distanció de la canción protesta. (¿) He got God in a big way (?) [no estoy seguro de como traducir esta frase, mi suegra, que es americana tampoco la entiende. ¡Ayuda!]. Y en sus recientes memorias presume de que su sueño era "una existencia de nueve a cinco, una casa en una manzana recorrida de árboles, con su valla blanca y sus rosas en el patio." Allí es donde se fueron las flores, Joan [Se refiere a la canción "Where are all the flowers gone?" de la insufrible Baez]
VENUS nº 6

Y ya, cuando nos asomamos al siglo XX, esta es mi venus yacente preferida (Manao Tupapao, de Gauguin). Creo que me produce casi tanto placer como mi VENUS Nº1, que en términos artísticos, es el fósil de Atapuerca que antecede en la escala evolutiva a esta joven tahitiana. Después de la VENUS Nº4, con esa representación tan relamida y artificiosa de Ingres, que tiene ese punto de estatua de cera o de mujer disfrazada, y después de esa VENUS Nº5 tan absolutamente humana, esta mirada nueva, me devuelve esa primera sensación de misterio que me provocó la Venus Dormida. No les encuentro el truco a ninguna de las dos, o por lo menos, procuro no vérselo. Las demás, aunque brillantes, me producen un placer más intelectual que de los sentidos, las disfruto como comentario, como variación del mismo tema, como "remake". Pero no alcanzan a remover mis fantasías como la 1 y la 6.
VENUS nº 5

Manet se marca con esta "Olympia" una venus ya no solo pagana, si no que se trata de una mujer que no tiene un sólo atisbo de divinidad, la altivez con la que nos mira es plenamente humana. Su mirada severa se parece más a la de una alta ejecutiva que a la de una habitante del Olimpo. Podría ser la vecina del tercero, o la chica guapa y agresiva del departamento de comunicación, posando junto con su asistenta dominicana. El tema de la venus, con Manet, deja de necesitar de mitologías, de templos o de parafernalias orientalistas... Venus se ha hecho mujer y coge el metro todos los días. Aunque bueno, a esta le pega más tener un audi A3. Y quizás me esté equivocando totalmente y estemos ante la gran hetaira, porque la verdad, eso de posar desnuda con zapatos hoy en día es un código estético propio del mundo del porno de gasolinera. Me pregunto si este es el primer caso de una mujer posando tumbada, desnuda, y con zapatos puestos.
VENUS nº 4

La Odalisca de Ingres tiene una pincelada más relamida y perfeccionista, todo resulta más artificial y estudiado. El juego de luces, la parafernalia otomana... Ella parece una puta disfrazada de odalisca, sinceramente. Su mirada es menos profundo que la de la venus de Urbino, pero resulta más humana. El cuadro entero tiene ese regusto orientalista del intelectual del siglo XIX, al que me imagino tirado en un diván, con una pipa de opio, tratando de recrear en su imaginación la corte de Sardanápalo. Me gusta mucho este cuadro, porque a pesar de su factura impecable, tiene un cierto aire de puticlub y de recreación de ambientes típica de las revistas porno con mucha fantasía.
VENUS nº 2

La Venus de Urbino, de Tiziano, es la misma Venus de su maestro Giorgione (la postura es igual, hasta la mano sobre el pubis), sólo que ahora está despierta, mirando fijamente al espectador, lejos del ambiente bucólico de Giorgione, en su habitación de palacio. La otra Venus soñaba y no se percataba de nuestra presencia. Esta nos sostiene la mirada sin traicionar su pensamiento, con una expresión ambigua donde no se adivina ni el comienzo de una sonrisa, ni las primeras líneas de un gesto arrogante. No se nota en ella la tensión o la incomodidad de quien sientel pudor, nos mira con una serenidad en el rostro que llega a ser algo perturbadora, parece que no le da miedo sostenernos la mirada mientras observamos su cuerpo desnudo, no se asusta de lo que ocurre tras nuestros ojos...
VENUS nº 1

Pues con esta Venus Dormida de Giorgione empiezo con mi lista de mujeres desnudas y tumbadas. Puede que sea ésta la que más me gusta de todas... Creo que esta es la primera imagen en la pintura de una mujer desnuda, joven y yacente. A lo mejor me equivoco, pero no he encontrado una más antigua. Pues este icono pagano no ha dejado de repetirse a través de los siglos. Voy a poner a todas mis Venus en el blog. Quiero verlas todas juntas. A ver qué os parece. Mandadme más si queréis.
Wednesday, September 28, 2005
Entirely useless

"The great point of this tower, is that it will be entirely useless"
–Lord Bremer
"El aspecto más importante de esta torre, es que será absolutamente inútil," dice Lord Bremer, al explicar una "follie" que mandó erigir en algún remoto rincón de su enorme finca. Pero no todas las follies son juguetes perdidos en un jardín. William Beckford, el hombre más rico de Inglaterra a finales del siglo XVIII, dedicó una gran parte de su fortuna a construir Fonthill Abbey, un engendro neogótico que es quizás el primer ejemplo de refugio de millonario excéntrico, como hoy lo sería el Neuchwanstein de Ludwig II, Graceland de Elvis, Neverland de Michael Jackson o el Xanadu de Citizen Kane. El link que os he incluido para Fonthill Abbey, cuenta la historia del sitio y de su construcción. La torre, que casi medía 100 metros, se cayó tres veces. Pero lo mejor era lo que pasaba en el interior de esta torre, en el centro de una gran finca rodeada por murallas de cuatro metros. Los cotilleos y escándalos de la época han sobrevivido hasta ahora, y realmente no son muy diferentes a lo que la gente sospecha y rumorea de Neverland. Más adelante sigo con Beckford, que realmente se ha convertido en el personaje del mes.
Se admiten contribuciones a la lista.
Neuchwanstein
Fonthill
Neverland
Graceland
Xanadu
LA SIESTA DE PEPA Y BELEN

Veo a Pepita a Belén durmiendo la siesta, les saco una foto con el móvil y me acuerdo de este poema de Dylan Thomas. Incluyo un fragmento, y los valientes que se atrevan con todo pueden pinchar aquí
IN COUNTRY SLEEP
I
Never and never, my girl riding far and near
In the land of the hearthstone tales, and spelled asleep,
Fear or believe that the wolf in a sheepwhite hood
Loping and bleating roughly and blithely shall leap,
My dear, my dear,
Out of a lair in the flocked leaves in the dew dipped year
To eat your heart in the house in the rosy wood.
::::::::TRADUZCO::::::::::::::
Este poema, muy complejo, lleno de ritmos y musicalidades que mueren en castellano, me plantean todo tipo de problemas al traducir, y me parece que sería mejor ni siquiera intentarlo. En fin, he hecho una traducción bastante literal, tanto que quizás no se entienda nada. Tampoco es que se entienda mucho del original, este es un poema cuyo sentido acaso se intuye sin poder llegar a explicarse, le pasa como a los buenos cuadros abstractos o a la música clásica, que siempre resulta algo ridículo tratar de explicar con palabras para que otros pueden entender lo que creemos haber sentido. Uno termina diciendo cosas inútiles que no transmiten ninguna idea de la música cuando se aplica a describirla con textos tipo "es una cálida melodía, en la que se imbrican motivos melancólicos y oscuros sostenidos por los vientos, donde de repente irrumpe el audaz fraseo de un fagot..."
En fin, que este es un gran poema sobre esa sensación de paz y también de fragilidad, de ver a un bebé tranquilamente durmiendo, y de sentir que uno mismo es quien debe proteger ese sueño feliz
EN EL PAÍS DE LOS SUEÑOS
I
Nunca y nunca, niña mía que cabalgas lejos y cerca
En la tierra de cuentos de chimenea, y estás dormida bajo hechizo,
Temas o creas que el lobo con una capa blanca cual oveja,
Que trota y bala áspero y risueño te asaltará,
querida, querida,
desde una guarida en el rebaño de hojas en el año bañado en rocío
para comerse tu corazón en la casa del bosque rosado
Tuesday, September 27, 2005
LA MEJOR ESTAFA DE LOS ULTIMOS 500 AÑOS

En la universidad de Yale, está la más completa biblioteca de manuscritos, con alguna célebre rareza, el manuscrito Voynich, un legajo de papel que aparece por primera vez en los anales de la historia, cuando lo adquiere un emperador de Bohemia, a mediados del siglo XVI. El emperador compró por una inmensa fortuna estos papeles, a un vendedor que aseguraba que se trataban de los documentos secretos del famoso alquimista Roger Bacon, en cuyos escritos se revelaba la fórmula para la vida eterna, la piedra filosofal y todo el catálogo de productos milagrosos de la Alquimia. El problema es que los secretos del manuscrito están prunfundamente escondidos, en un código desconocido que hasta ahora no ha sido desencriptado, ni por los sabios de esa época, ni por las potentes computadoras de nuestros tiempos.
Lo mejor de todo es que aún hoy el mundo se encuentra dividido entre los que piensan que esto se trata de una estafa, hasta los que aún tratan de descifrar el manuscrito. De hecho, a principios del siglo XX, Voynich, un importante anticuario americano, pagó un buen pico en alguna librería europea para pasar a ser el enésimo comprador del manuscrito, y lleno de curiosidad por saber qué decía, formó un comité de expertos para dilucidar si se trataba de una estafa o de un libro lleno de descubrimientos. Ese comité sigue existiendo, en forma de fundación, y todavía hoy sigue discutiendo. La potencia de la estafa es infinita, pues es inextinguible el deseo de creer que aún están por revelar los secretos de la Alquimia, a saber, el elixir de la vida eterna, la sabiduría total, la invisibilidad, la piedra filosofal que transforma todo en oro...
El autor del manuscrito era un auténtico genio, un tipo persistente y tenaz, capaz de inventar páginas y páginas de sinsentidos, en una alfabeto que no significa nada, con miles de dibujos de plantas inventadas y humanos haciendo todo tipo de coreografías cósmicas, en fin... un artista. Pero lo que más me interesa es el estadador, capaz de inventarse el cuento, y venderle esta moto a un emperador. Imagínense la escena, un tipo que asegura que en esos papeles indescifrables está el secreto de la vida eterna, y logra convencer y entusiasmarle a un emperador para que le suelte 50 ducados de oro de los de entonces por un libro que no dice nada.
La propia universidad de Yale no menciona en su nota de biblioteca, la posibilidad de que este manuscrito sea un timo:
"Scientific or magical text in an unidentified language, in cipher, apparently based on Roman minuscule characters; the text is believed by some scholars to be the work of Roger Bacon since the themes of the illustrations seem to represent topics known to have interested Bacon (see also Provenance below.) A history of the numerous attempts to decipher the manuscript can be found in a volume edited by R. S. Brumbaugh, The Most Mysterious Manuscript: The Voynich "Roger Bacon" Cipher Manuscript (Carbondale, Illinois, 1978). Although several scholars have claimed decipherments of the manuscript, for the most part the text remains an unsolved puzzle..."
ESTAR UNA SEMANA DE 1969 EN EL Nº37

En la lista de links, bajo el título "canción rara", he puesto el tema Crimson and Clover, único hit de Tommy James & the Shondells, una banda muy iniciada en lo que entonces se llamaban "bionsayos psiconáuticos," y hoy llamamos "pedo de colores". Se aprecia con cada solo de guitarra hiperdistorsionada el grado de delirio de toda la banda, y se intuye porqué después de esta canción no volvieron a asomar en los billboard charts. Abstenerse los oyentes con epilepsia, o aquellos que estén intentando dejar los porros.
Pobre Tommy James, y más aún, pobres sus comparsas, los Shondells: que será de ellos, que ni siquiera tenían nombre propio en el cartel, y llevaban todos el mismo uniforme de "backing group" y el mismo peinado de casco. Qué de resacas habrán pasado desde esa tímida aparición en el 37 de los charts. Y en el fondo, está muy bien... quién puede decir que logró estar una semana en el número 37 de los Billboard Charts de 1969, y haber sobrevivido, mal que bien. Incluyo una foto de Tommy James en 1985, tratando de reinventarse a si mismo a la luz de una nueva estética.
TARJETA DE PRESENTACION
El otro día, paseando por Chueca me dieron una tarjeta de un bar, el Copper. Tenía una dirección de internet y unos eslóganes de lo más escandalosos, así que me fui a internet a ver si la cosa era para tanto. Y la verdad es que el universo que se abrió tras esa tarjetita superó con mucho todos los clichés y expectativas. Un submundo entero de seres polidegenerados, se presentaban al lector.
Leo en una de esas oscuras páginas de internet la siguiente presentación personal y me asombro de que alguien seleccione estos datos para darse a conocer al mundo. Realmente hay gente para absolutamente todo. Gente que después de salir de sus oscuras y secretas gestas, palpa con su mano desnuda los tomates de la frutería, esos que después te comes...
Vikingo: "Cerdo fister inglés con más afición al rojo por el lado derecho. Me va el FF/ fuck/pis/ CBT fuerte/ comer culos. Me gustan los juegos lentos y largos en sesiones del tipo "después del cierre", hasta romper cualquier resistencia anal, FF múltiple, rápidos cambios de puño, "pistonear" el agujero hasta dejarlo desgastado, hinchado. He jugado en los ambientes Fist de Madrid, Barcelona, Londres, Amsterdam, Berlín, y Chicago. Formo parte de este grupo de culoadictos para conocer a otros cerdos y ayudar a colocar a Madrid claramente en el mapa Fist, donde le corresponde."
LOS DIOSES CONTRA LA INGENIERIA (y 3)
"Convertiré vuestras ciudades en ruinas, dejaré asolados vuestros templos y no aceptaré el grato olor de vuestro incienso."
(Levítico 26:31)
Pues lo que digo, para qué hacer nada,si luego Dios va a venir en forma de tsunami a arrasarlo todo el día que se despierte con el pie izquierdo.
Monday, September 26, 2005
LOS DIOSES CONTRA LA INGENIERIA (y 2)
"Dondequiera que estéis, la muerte os alcanzará, aún si estáis en torres elevadas."
Corán, 4, 78
Pues nada, a refugiarse en chabolas... total, por mucho que nos esmeremos en diseñar edificios seguros, los dioses vendrán con sus superpoderes y "soplarán, soplarán y la casa derribarán." Como en el cuento de los tres cerditos
LOS DIOSES CONTRA LA INGENIERIA (y 1)

Comienzo aquí una lista de construcciones destruidas por el "poder divino". Agradezco cualquier contribución a la lista de torres derribadas para castigar la arrogancia de los hombres que han querido acercarse a los cielos. Desde la torre de Babel hasta las Torres Gemelas, hay toda una literatura que glosa en términos épicos, teológicos y morales la destrucción de las construcciones más altas del hombre. Realmente, los dioses bajo cuya tutela está nuestra parte del mundo, tienen un cierto resquemor hacia la excelencia en la arquitectura. Esta claro, ellos tienen superpodederes para erigir en un día un castillo en el olimpo, un trono sobre las nubes. Nosotros los hombres tenemos que currárnoslo un poco más, para vencer esa carencia de magia con un poco de ciencia.
Empiezo con la lista a raíz de una lectura de William Beckford, (recomiendo hacer una búsqueda en Google y explorar su biografía: fue el hombre más rico de Inglaterra, y se dedicó a gastar su fortuna en las más ingeniosas e inútiles extravagancias). Beckford sufrió la venganza de los dioses, se endeudó hasta las cejas en la construcción de Fonthill Abbey, un engendro neogótico con una torre fantasmal de 100 metros, cuyos cimientos no aguantaron el peso de la estructura y se desplomaron. Hoy sólo quedan ruinas. Aquí copio el pasaje de su novela "Vathek", en que el califa Vathek, se sube hasta arriba de su alta torre y experimenta la sensación de estar tan por encima de todo. Lo que no sabe es que mientras, Mahoma le mira desde el cielo y le devana los sesos en prepararle el más suculento y oriental de los castigos, por su orgullo de ingeniero.
"His pride arrived at its height when, having ascended for the first time the eleven thousand stairs of his tower, he cast his eyes below, and beheld men not larger than pismires, mountains than shells, and cities than bee-hives. The idea which such an elevation inspired of his own grandeur completely bewildered him; he was almost ready to adore himself, till, lifting his eyes upward, he saw the stars as high above him as they appeared when he stood on the surface of the earth. He consoled himself, however, for this transient perception of his littleness with the thought of being great in the eyes of others, and flattered himself that the light of his mind would extend beyond the reach of his sight, and transfer to the stars the decrees of his destiny."
VATHEK, William Beckford, 1787
Sunday, September 25, 2005
CREERSELO TODO ES MÁS DIVERTIDO
Localizo en internet la siguiente grabación
Al oirlo pienso que lo divertido sería que fuese real. Tener fe en los rumores hace de la vida una experiencia más intensa, en la que uno siente como a su alrededor, y a escondidas, hasta las personas más respetables no dejan de perpetrar las transgresiones más improbables.
Saturday, September 24, 2005
SABIDURIA 2, 1-9
El libro de la Sabiduría es uno de los libros deuteronómicos y apócrifos del Antiguo Testamento, escrito originalmente en griego, y que sólo aceptan las biblias ortodoxas y católica. Tanto los judíos como los protestantes lo consideran un apócrifo que no entra en el canon. Tiene unos versos que siempre me han resultado muy curiosos, el libro los cita como ejemplo de un razonamiento errado y pervertido. Me hace gracia lo bien que el autor del libro conoce el discurso del malvado, parece deleitarse en recrear la voz de aquel al que juzga equivocado o perverso, y le otorga un gran soliloquio para que el supuesto pecador nos haga oír su credo epicúreo. ¿Será quizás que quiere convertirnos a lo que él mismo denuncia? Lo cierto es que cuando lo leí, me reconocí plenamente en el credo del inicuo. Os pasará lo mismo a muchos colegas
Corta y pesarosa es nuestra vida
y no hay remedio cuando una vida toca a su fin
y no se conoce de nadie que haya vuelto del Hades.
Por que nacimos por mera casualidad,
y más adelante seremos como si no hubiéramos sido,
pues el aliento en nuestras narices es humo
y la razón es un chispa avivada por el latido del corazón;
cuando se extingue, el cuerpo se vuelve ceniza,
y el espíritu se disuelve como aire vacío.
Nuestro nombre sera olvidado con el tiempo,
y nadie recordará nuestras obras;
nuestra vida pasará como los trazos de una nube
se desvanecerá como neblina
que es perseguida por los rayos del sol
y disuelta por su calor.
Pues nuestro tiempo adjudicado es el paso de una sombra
y no hay regreso de nuestro muerte,
porque está sellada y nadie retorna.
Ven, pues, y disfrutemos las cosas buenas que existen,
hagamos uso pleno de la Creación, como en la juventud.
Hartémonos de vinos y perfumes caros,
y no dejemos pasar inadvertida ninguna flor de primavera.
Coronémonos de capullos de rosa antes de que marchiten.
No dejemos que ninguno de nosotros cese de compartir este festejo,
en todo lugar dejemos signos de nuestro placer,
pues esta es nuestra porción, este es nuestro legado.
EL MUNDO DE ESOPO ANTE MIS OJOS

Pues esto me ocurrió en Marruecos, vi un macaco de los montes Atlas sentarse a desparasitar un perro. Ambos animales vivían en una especie de restaurante merendero, en los alrededores de un manantial de alta montaña. El perro se sentaba plácidamente y el mono se comía sus pulgas y garrapatas, mientras yo devoraba una tortilla, hambriento por la caminata, en la mesa de al lado. Supongo que Esopo, que era ciego (añadir a mi lista de escritores ciegos), si hubiera oído hablar de este suceso se inventaría una de sus fábulas de animales. Cuál sería la fábula: "La Garrapata y el Macaco", o bien "El Perro y el Macaco", o bien "El Turista Español, el Perro y el Macaco"... en fin. Me dio pena la falta de reciprocidad en esta acción tan filantrópica (o filancánida, más bien) que tuvo el macaco. Está claro que el perro no tiene la habilidad de desparasitar al mono. Pues les invito a dejar sus reflexiones, y me encantaría que me enviaran sus fábulas
JARRO DE AGUA
el gran editor Constantino Bértolo, el mejor lector que he conocido, me informa con el rigor y la sinceridad que le caracterizan, que mi cuento aquí publicado "Las bacantes en el tren" es un fracaso literario... Bueno, pues por lo menos se lo ha leído y ha contestado. Créanme que eso ya es en sí un logro literario. Copio su mail.
Jacobo, el cuento no está bien: dice todo y narra poco. Creo que el error es haber colocado todo el punto de vista en la cabeza del niño y no en su mirada. Al colocarlo en la cabeza el cuento dice todo y como tal cuento no cuenta nada. recuerda que lo importante es lo que se cuenta con lo que se cuenta. Creo que si el punto de vista estuviera inclinado mucho más hacia la mirada que hacia la cabeza el cuento podria estar muy bien. Leeríamos su mirada y así el cuento nos dejaría "leer" a nostros. tal y como está sólo leemos "la lectura" del niño.
en fin
aquí sigo para lo que quieras (discutir incluido)
un abrazo
Constantino
Friday, September 23, 2005
POEMAS PARA LA INFELICIDAD

THE TEA SHOP
The girl in the tea shop
Is not so beautiful as she was,
The August has worn against her.
She does not get up the stairs so eagerly;
Yes, she also will turn middle-aged,
And the glow of youth that she spread about us
As she brought us our muffins
Will be spread about us no longer.
She also will turn middle-aged.
–EZRA POUND
:::::::::TRADUZCO:::::::::::::
La muchacha del salón de té
ya no es tan bella como antes,
el agosto le ha desgastado.
Ya no sube las escaleras con tanto empeño;
Sí, ella también se hará cuarentona.
y el brillo que desprendía en torno a nosotros
cuando nos traía las magdalenas
no volverá jamás a desprenderse en torno a nosotros.
Ella también se hará cuarentona.
:::::::::::::::::::NOTAS::::::::::
He traducido "Middle-aged" por "cuarentona", no sé si es un acierto o un fracaso literario más, la verdad. Me sonaba muy mal en castellano la traducción literal, que sería "ella también se hará de mediana edad". Lo que quiere decir, realmente, es esa edad indefinida que empieza, más o menos, a los cuarenta. Aunque depende de quién estemos hablando, de qué cremas use y de si fuma ducados o hace pilates, claro está. En cualquier caso, el término "cuarentona", que no es muy poético, sí es bastante ilustrativo, a mi entender, del tipo de sensación que el poema me transmite.
Total, que éste es un poema que me lleva dando la lata desde que lo leí hace ya bastantes años. Los suficientes para fijarme en cómo mis "muchachas del salón de té" se van marchitando lentamente desde entonces. Perdón por la pedantería, pero no puedo reprimirme en ponerle a este poema la etiquetita que a todo le daba nuestra profesora de literatura de COU, que se hubiera cepillado toda la explicación del poema con decir que nos encontramos ante "una actualización del viejo tema poético del tempus irreparabile fugit..." Toma ya.
Wednesday, September 21, 2005
MI PRIMER SONETO
SONETO DEL OFICINISTA QUE SE DESPIERTA CADA MAÑANA CON UN RELOJ DE ALARMA
Sobre el sueño llano mi insomnio avanza
tanteando esa llanura pulida
Donde todo el tiempo muerto de una vida
queda arañando versos de añoranza.
Y en un fino camisón de abismo
Amortajo mis lentos despertares,
Envolviendo en blancura los lugares
Donde hallo encarnaciones de mi mismo.
Sepulcros para aromas sin origen,
Suaves muescas de sombras que no he sido,
Siniestras fantasías que dirigen
Sutiles construcciones del olvido:
En los cimientos del sueño se erigen
Y todo al despertar es derruido
DESTRUIR MOLA
El caracter destructivo es joven y alegre. Porque destruir rejuvenece, ya que aparta del camino las huellas de nuestra edad; y alegra, puesto que para el que destruye dar de lado significa una reducción perfecta, una erradicación incluso de la situación en que se encuentra. A esta imagen apolínea del destructivo nos lleva por de pronto el atisbo de lo muchísismo que se simplifica el mundo si se comprueba hasta qué punto merece la pena su destrucción. Este es el gran vínculo que enlaza unánimemente todo lo que existe. Es un panorama que depara al carácter destructivo un espectáculo de la más honda harmonía.
—WALTER BENJAMIN
LO JODIDO ES QUE LOS LIBERALES TIENEN RAZÓN
If you want the state of Europe in a nutshell, skip the German election coverage and consider this news item from the south of France: a fellow in Marseilles is being charged with fraud because he lived with the dead body of his mother for five years in order to continue receiving her pension of 700 euros a month.
She was 94 when she croaked, so she'd presumably been enjoying the old government cheque for a good three decades or so, but her son figured he might as well keep the money rolling in until her second century and, with her corpse tucked away under a pile of rubbish in the living room, the female telephone voice he put on for the benefit of the social services office was apparently convincing enough. As the Reuters headline put it: "Frenchman lived with dead mother to keep pension."
That's the perfect summation of Europe: welfare addiction over demographic reality.
Tuesday, September 20, 2005
¿Y POR QUE NO CONFESARLO?
TAME CAT
It rests me to be among beautiful women
Why should one always lie about such matters?
I repeat:
It rests me to converse with beautiful women
Even though we talk nothing but nonsense,
The purring of the invisible antennae
Is both stimulating and delightful.
Ezra Pound
Y AQUÍ VA MI TRADUCCIÓN,
GATO MANSO
Me sosiega estar entre mujeres bellas
Por qué siempre se miente al respecto?
Repito:
Me sosiega conversar con mujeres bellas
aunque no hablan más que de tonterías
El ronroneo de sus antenas invisibles
es tan estimulante como placentero
___________
Cuánto mentimos al respecto, nos ponemos muy platónicos, pero quién puede negar que preferimos estar con mujeres bellas. Aunque hayamos aprendido que hay otra belleza que tarde en aflorar años, los años en que se termina de encontrar una belleza casi imperceptible, y cada vez más agradable, en el brazo rechoncho o la nariz curva de la camarera que todos los días nos sirve el café, o en la chica de la oficina que no ha dejado de sonreir los últimos 200 lunes... No, la belleza instantánea, la que llena toda la estancia en un instante, y hace volverse las cabezas, y ensucia la mente con algún apetito que tanto nos ha costado reprimir, esa merece ser cantada. Ahí va una versión de este poema, 500 años antes, cuando aún eramos púdicos con la poesía.
Soneto XXIII
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;
y en tanto que el cabello, que en la vena 5
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado 10
cubra de nieve la hermosa cumbre;
marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
____
Y aquí la versión de Góngora unos 100 años después:
___
Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
mientras a cada labio, por cogello. 5
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada 10
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
PARA QUE PEPA SE LLAME PEPA

RECURSO ESCRITO POR JACOBO BERGARECHE (Tumba Lê Lê Films), NICOLÁS BERGARECHE (Uria & Menéndez), con ayuda de JUAN JIMENEZ DE LAIGLESIA, (Bufete Jiménez de Laiglesia) y EMILIO ROTONDO (J. Rotondo & Asociados) para que las PEPAS de ESPAÑA, puedan inscribirse como PEPA y no como JOSEFA, JOSEFINA o MARÍA JOSÉ
A LA DIRECCIÓN GENERAL DE REGISTROS Y DEL NOTARIADO
El abajo firmante, D. Jacobo Bergareche Mendoza, español, mayor de edad, con DNI xxxx, viene por medio del presente escrito a formular, en tiempo y forma, Recurso contra el Auto número de fecha 21 de junio de 2005 dictado por el Magistrado-Encargado del Registro Civil de Madrid, D. Luis de la Haza Ruano, y lo hace con base en las siguientes
ALEGACIONES
I. PRELIMINAR
Permítame iniciar este recurso con una breve anécdota de índole familiar, que estimo pertinente a la hora de exponer las razones del presente escrito. Como tantas otras señoras a lo largo de la historia de España, el nombre de mi abuela fue inscrito en el Registro Civil como Josefa, aunque los que la trataron jamás supieron si oficialmente se llamaba Josefa, María José o Josefina, pues era para todos Pepa, y sólo ante las autoridades, en su DNI y sus documentos fue Josefa. Este desencuentro entre el nombre oficial y el nombre de hecho, se vio ilustrado con contundencia en el final de su vida. Sus últimas palabras en el lecho de muerte del hospital fueron dirigidas a la enfermera que tenía su ficha de enferma en la mano, la enfermera le llamó Josefa y mi abuela le contestó “Yo no me llamo Josefa, me llamo Pepa.” Así pues, y de manera póstuma, quisiera reparar esta molestia que le causaba a mi abuela esa falsa dependencia que el nombre de Pepa tiene de otros nombres del santoral católico (Josefa, María José o Josefina), para poder acceder al Registro.
II. CONTENIDO Y FINALIDAD DEL ART. 54 DE LA LEY DEL REGISTRO CIVIL
El artículo 54 del código civil, en su actual redacción dispone que “Quedan prohibidos los nombres que objetivamente perjudiquen a la persona, así como los diminutivos o variantes familiares y coloquiales que no hayan alcanzado sustantividad, los que hagan confusa la identificación y los que induzcan en su conjunto a error en cuanto al sexo”. El precepto tiene una indudable función de tutela del individuo nombrado, finalidad que justifica la presencia de lo público en un ámbito esencialmente privado como es el del nombre propio de la persona en el seno familiar.
Así, frente a la legítima facultad de los padres para nombrar a su descendencia, se articula un conjunto de límites y controles que garantizan el derecho del nombrado a recibir (i) un nombre digno (así, se prohíben los nombres que puedan perjudicar a la persona); (ii) susceptible de identificarle adecuadamente (se prohíben los diminutivos o variantes familiares que no hayan alcanzado sustantividad y, en general, los que hagan confusa la identificación), y (iii) adecuado para distinguir su sexo.
Resulta evidente que los parámetros anteriores de dignidad, sustantividad y capacidad identificadora del nombre están dotados de contenido por la sociedad en la que el nombrado desarrollará su vida, ya que ningún nombre es en sí digno o indigno, sustantivo o adjetivo, sino que lo es en una determinada comunidad, con una determinada lengua, valores, cultura y en un periodo temporal concreto. La cuestión en torno a la cual gravita la argumentación del presente escrito está precisamente en si Pepa, como tal, es un nombre que hoy día, en España, resulta perjudicial para una mujer y si ha adquirido la necesaria sustantividad como para ser un nombre oficialmente inscribible en el Registro Civil.
III. EXAMEN DEL NOMBRE “PEPA” BAJO LAS REGLAS DEL ART. 54 LRC
a) Parece fuera de duda que el nombre Pepa no lesiona la dignidad de quien así es llamado. Son muchas las “pepas” en España y es éste un nombre de honda raigambre en nuestro país, donde la gran mayoría de las mujeres que se llaman María José o Josefa son conocidas generalmente como Pepa sin que, como es evidente, ello perjudique lo más mínimo a su persona.
Es claro, por tanto, que la denegación de acceso al Registro Civil del nombre “Pepa” no obedece a razones de protección de la dignidad de quien así va a ser llamada. El motivo que se esgrime en la resolución aquí recurrida es que “Pepa” es un hipocorístico que no habría alcanzado sustantividad. Del anteriormente citado artículo 54 de la Ley del Registro Civil se infiere, en relación con los “diminutivos o variantes familiares” que solamente cuando éstos alcanzan sustantividad deben poder inscribirse. Entramos, pues, en la cuestión de si el nombre de Pepa ha “alcanzado sustantividad.”
b) Sería interesante analizar las vías por las que un nombre alcanza sustantividad, término que según la Real Academia de la Lengua significa “Existencia real, independencia, individualidad.” ¿Cómo se alcanza la sustantividad?, ¿es una cuestión de uso generalizado del apelativo a través de los siglos? Si es así, Pepa cumple el requisito: recordemos expresiones antiguas que forman parte del acervo popular como “¡Viva la Pepa!” o novelas de hace dos siglos como “Pepita Jiménez” del conocido escritor Juan Valera. De hecho, el nombre de Pepa tiene un origen antiquísimo; etimológicamente procede de las siglas de “Padre Putativo” (y se refiere a la condición de José como padre putativo de Jesús) de tal manera que no se puede decir que Pepe o Pepa sean apócopes, diminutivos o abreviaciones del nombre de origen hebreo José, sino que se trata de un acrónimo de la expresión Padre Putativo. Por ello, la noción de que Pepa no es un nombre independiente y desgajado de Josefa, Josefina o María José, a nuestro juicio, no se sostiene: Pepa tiene sustantividad y entidad propia e independiente, y sería difícil negar que tenga “existencia real, independencia, individualidad.”
Queremos alegar también que sería discriminatorio pensar que en un Estado aconfesional como es el español, los nombres deriven la condición de “sustantividad alcanzada” –y, por tanto, su idoneidad para ser inscritos en el Registro- de su relación con el santoral católico. Cualquier nombre del santoral católico, como por ejemplo Zoilo, Tiburcio o Sandalio, son inscribibles, pese a que cabe legítimamente preguntarse si tales nombres no podrían causar ese perjuicio objetivo del artículo 54 LRC a quienes así fueran nombrados en la España urbana de nuestros días. Y, sin embargo, se nos hace raro pensar que un nombre popularísimo y de uso tan extendido como Pepa no tenga existencia real en la España de hoy. ¿Acaso Zoilo tiene una existencia real mayor que la de Pepa?
III. ANTECEDENTES REGISTRALES: UNIDAD Y COHERENCIA DEL REGISTRO
No es solamente de quien suscribe estas páginas la opinión de que Pepa es un nombre con entidad suficiente -con sustantividad-, sino que así lo ha entendido, con la autoridad de que nosotros carecemos, el Magistrado-Encargado del Registro Civil en Alicante, provincia en la que desde el mes de enero de 2004 el nombre Pepa es hoy en día inscribible. Se da así la circunstancia de que si nuestra hija hubiera nacido en Alicante podría inscribirse su nombre como Pepa en el Registro Civil sin ningún problema, y sin embargo, habiendo nacido en Madrid, se nos niega la inscripción de ese nombre para nuestra hija. Se acredita lo anterior mediante copia de dos artículos de prensa (Documentos núm. 1 y 2) aparecidos en medios de probada solvencia, en los que se informa sobre la decisión de inscribir el nombre Pepa, en atención a (i) la necesidad de interpretar la LRC con arreglo a la realidad social de nuestro tiempo y (ii) al hecho de que no se trata de un nombre que pueda causar perjuicio objetivo a la persona.
Semejante situación no puede subsistir en un sistema registral como el español, entre cuyos principios esenciales se erige con especial trascendencia el de la unidad del Registro Civil. No existe ninguna justificación para considerar que Pepa es un nombre con sustantividad en Alicante pero no en otras zonas de España, como Madrid. El hecho de que jueces de una provincia del Estado acepten Pepa como nombre inscribible, mientras que jueces de otras provincias lo rechacen es una situación que genera contradicciones intolerables que han de ser resueltas de inmediato. Se impone a nuestro juicio una labor homogeneizadora que evite lo que, a fin de cuentas, no deja de constituir una vulneración del principio de igualdad consagrado por el artículo 14 de nuestra Constitución.
Una vez argumentado que el nombre de Pepa no causa perjuicio objetivo para la persona así nombrada y que, por otra parte, hay jueces encargados del Registro Civil que ya han concluido que ese nombre ha alcanzado la necesaria sustantividad, tanto los principios de igualdad como de unidad del Registro exigen que en Madrid el nombre de Pepa pueda ser inscrito, como ya sucede en Alicante.
Por otra parte, resultan especialmente ilustrativas de este particular las resoluciones de la Dirección General de Registros y del Notariado (DGRN) sobre el tan comentado artículo 54 LRC. En resoluciones de fecha 9 de junio de 2004 concluyó la DGRN que “se debe considerar que “Boni” ha alcanzado autonomía como nombre independiente desgajado del castellano “Bonifacia” y que “Toni ha alcanzado autonomía como nombre independiente desgajado del catalán “Antoni”. En la de 25 de mayo del mismo año, se reconoce que “vocablos como “Sandra”, “Lola”, “Marisol”, “Marisa” y “Laia” que, inicialmente rechazados, han sido admitidos posteriormente”.
Pues bien, si Lola, nombre que originalmente procede de Dolores, puede inscribirse en el Registro Civil, ¿cómo es posible que Pepa siga siendo rechazado?, ¿qué motivos justifican esa diferencia de trato entre uno y otro cuando lo cierto es que se trata de casos plenamente equiparables? ¿O acaso puede defenderse que Lola es un hipocorístico que ha alcanzado sustantividad frente al de Pepa? Creemos que la respuesta a esta pregunta sólo puede ser negativa, pues bien podríamos decir que Lola es a Dolores lo que Pepa es a Josefa, por lo que no hay razones para pensar que si Lola es ya un nombre aceptado por la DGRN, Pepa no pueda serlo.
Por todo ello, la unidad del Registro, el principio de igualdad y de no discriminación y la simple lógica y coherencia del sistema registral exigen que este recurso prospere y que Pepa pase a ser un nombre inscribible en Madrid, como ya lo es en Alicante, y como lo son otros plenamente equiparables (Boni, Sandra, Lola, Marisol, etc.) que, con el paso del tiempo, han pasado a adquirir esa sustantividad que exige el artículo 54 LRC.
Por lo anterior,
SUPLICO: Que se tenga por presentado este escrito en tiempo y forma y por interpuesto recurso contra el Auto de fecha 21 de junio de 2005, del Magistrado-Encargado del Registro Civil en Madrid, y, en su virtud, y tras los trámites legales que correspondan, se anule el mencionado Auto y se acuerde la inscripción registral del nombre de “Pepa” conforme a la solicitud de inscripción formulada ante el Registro Civil de Madrid por el que suscribe el pasado día 21 de junio de 2005.
Es Justicia que pido en Madrid, a 20 de julio de 2005.
Jacobo Bergareche
SUICIDIOS IDEALES
REFLEXIÓN DE HACE UNOS CUANTOS AÑOS, TRAS VER EL ETNA POR PRIMERA VEZ
Exactamente cuándo muere Empédocles? Mientras cae, asfixiado por los gases—aunque eso es suponer una caída demasiado larga, una caída en que uno tiene tiempo de respirar varias veces todos esos gases hasta morir. Quizás muriera al caer en la lava (¿o magma?). Si llegó vivo a hasta zambullirse en el fondo del cráter entonces ¿cuándo murió? ¿Al sumergirse por completo? ¿Le da tiempo a dar una brazada en la lava? Pero quizá murió antes de llegar al fondo, el calor debió de ser tan grande, un horno inmenso, los pelos y la piel se le debieron chamuscar en la caída, los ojos se le quemaron al mirar abajo. ¿La mente dejó de sentir con el golpe sobre la lava o fue por el calor?
Los agujeros negros son la misma cosa. Empédocles se hubiera tirado en uno si hubiera sabido que existían (¿pero existen o son hipotéticos cuerpos ¿cuerpos?). Y entonces la misma pregunta ¿cuándo muere uno exactamente en un agujero negro? Por lo visto parece ser que la trayectoria de bajada es espiral, y que hacia el final la gravedad es tal que uno empieza a estirarse como un chicle o queso derretido dándose de sí. Pero el punto exacto en que uno muere de esta forma es realmente lo único que hay que saber.
Hay otras muertes interesantes, un banquete al pie de un acantilado, en la isla de Ceos. Y todos le llevan al viejo los manjares que han preparado entre llantos (aunque no todos lloraban sinceramente) y no han comenzado el banquete hasta que la galera de Fenicia les trajo un vino mejor, un vino de Siracusa, más dulce, más poderoso; y el aceite está mejor colado que de costumbre, y no tan amargo ni tan espeso, y las pinturas en las copas son nuevas, y realmente divertidas (todos miran las copas y se las pasan de mano en mano antes de llenarlas de vino, y ríen y casi por un momento consiguen olvidar su celebración), a quién se le habría ocurrido pintar a los compañeros de Odiseo convertidos en cerdos, y a Menelao abrazando a Proteo, y Proteo siendo mil formas, mil caras, mil animales, mil gestos de terror y Paris descansando con Helena sobre la sangre de dos pueblos ¿y quién no sería capaz de destruír el mundo por compartir el lecho de Helena una sóla vez? y el viejo que no sabe si sentarse de cara al mar o de cara a la tierra—no sé cual de las dos vistas es más sobrellevable o más aterradora—se prepara su pequeño discurso. Todos creen que aquellos que están a punto de morir tienen el don de la clarividencia, y él se siente profético: mira a su familia en torno suyo y sabe los destinos de todos, ya no le aflige saber la cantidad de miseria que aún queda por llegar, ve las arrugas que sus nietos tendrán, las heridas con las que serán muertos, el pene de un invasor desvirgando a su hija pequeña, y su casa una ruina que dará cobijo a las golondrinas, y su perro huérfano y sin poder comprender la muerte, sintiéndose abandonado, y su hijo mayor pesando la cosecha de este año, aumentando el ganado, creciendo. El viejo ve su muerte cara a cara, pero se da cuenta de que su muerte no tiene cara, no tiene imagen, sólo va dejando huellas en las caras de quienes le han conocido, su muerto es olvido, un soplo de eternidad que le desmigaja, le hace humo. Y quizás el Hades existe, y si existe recordará quién ha sido. Apenas le distraen los sabores, por intensos que sean, ni las dulces frutas de Abril, que si no se comen hoy mañana estarán podridas, e intenta no llorar cuando las jóvenes bailan y la lira suena, la lira, la lira ¿volverá a escuchar la música allá donde va? Y cuando termine el baile y la comida el viejo dirá adiós a los comensales, se despedirá como alguien que coje un avión hacia algún lugar lejano, como si estuviera en el control de pasaportes, el punto en que se separa de los que no volarán. Da unos cuantos pasos al frente, intenta distraerse pensando en la música que acaba de escuchar, intentando grabarla no ya en su memoria si no en su alma, para que cuando beba del Leteo no le puedan quitar esa melodía, ni el lejano recuerdo de que estuvo vivo, en la isla de Ceos.
Y la mía ha de ser parecida, pero sin dolor. Antes de destruirme, destruiré los centros de recepción de dolor repartidos por mi cuerpo. Lo primero que aniquilaré será mi consciencia, después mi cuerpo, después mi recuerdo. En un desierto de arena, en el Gran Erg de Argelia, o en Libia, o en las dunas gigantes del Erg Chebbi, o en los paisajes extraterrestres del Teneré. Muy bien vestido, de chaqueta y corbata, o no, mejor con un manto púrpura de Tiro y una corona de mirtos, o con una armadura chirriante donde el cuerpo se cueza tras mi muerte. Y me haré un yelmo de explosivos, de trinitrotolueno y goma dos, y nitroglicerina, y pólvora y dinamita. Y tendré un narguile lleno de opio y de hachís, y programaré mi yelmo explosivo: unos sensores me medirán el pulso en todo momento, y cuando mi ritmo cardiaco caiga por debajo de 40 pulsaciones por minuto habrá una inmensa explosión y mi cabeza será añicos: la capacidad de sentir dolor será destruida a la vez que mi vida. Después habrá una tormenta de arena. O me comerán los escarabajos, o los zorros del derierto, o los reptiles. Tengo otra muerte también, en un barco sin remos, ni vela, ni motor, a la deriva, perdido en el Pacífico, a miles de kilómetros de cualquier isla, de vez en cuando avistaré un albatros, y pediré reencarnarme en él y sobrevolar mi propio cadáver humeante. Esta vez estaré desnudo, postrado sobre una pira funeraria en la cubierta del barco. Fumaré una pipa de opio hasta caer dormido, y al caer dormido, irremediablemente dormido, casi en coma, el fuego se extenderá por toda la pira, y desde lejos seré una llama sobre el agua, y después seré ceniza y me hundiré.
<< Mi paje hace el amor y lo entiende. Leedle a León Hebreo y a Ficino; hablan de él, de sus pensamientos y de sus actos, y sin embargo nada entiende. No reconozco en Aristóteles la mayoría de mis impulsos ordinarios; los han cubierto y revestido con otro ropaje para el uso de la escuela. ¡Dios los ayude! Si yo fuera del oficio, naturalizaría el arte tanto como ellos artificializan la naturaleza. >>
Michel de Montaigne (Ensayos III, v)
LAS BACANTES EN EL TREN

ESTÁ SIN CORREGIR PORQUE SOY DEMASIADO VAGO COMO PARA RELEERME SI NO ME PAGAN PARA ELLO, PERO EN FIN, ESTE ES EL ARCHIVO QUE BUSCABA AL INICIO DEL BLOG
Sólo porque su padre estará atento si el negro amenaza con matarle, sólo porque los cálidos muslos de su madre llevan encima el bolso de plástico negro, brillante como las hachas de sílex del Museo de Arqueología, lleno de remedios contra ese negro que canta, de remedios contra el catarro, contra el frío, contra el hambre, sólo porque sabe que alguno de los pasajeros ha de ser un policía secreto con una pistola que brilla como los ojos de su padre, como el bolso de su madre, un brillante cañón de pistola donde una bala sueña con salvarle antes de que el negro le mate, sólo porque su padre le agarra la mano y los muslos cálidos de su madre sujetan aquel bolso brillante como el cañón de la pistola de un policía secreto que le protege, sólo por estas cosas puede estar tranquilo. Y aún tiene más razones para aplacar su miedo: en el colegio le dijeron que iría al cielo si era bueno, y que tendría un ángel de la guarda protegiéndolo (además de ese policía secreto que siempre vigila en cualquier sitio), y el ángel bien podría estar en el bolso de su madre, como lo estaba el genio en la lámpara de Aladino, y allí también podría haber una pistola que su madre nunca le mostró, porque ésas son cosas que los padres siempre ocultan a sus hijos pequeños. Por qué ese miedo, si su padre sonríe, y le mira, y es grande y corpulento, uno de los hombres más fuertes del mundo, jamás dejaría que aquel negro le matara si él se le acercase un poco más, sólo lo suficiente para oírle cantar su canción.
¿Por qué le dejan cantar tan alto en el metro? ¿Habrá estado en la carcel? Seguro que sí. Todos le miran por el rabillo del ojo, su padre vigila. Si el negro de repente tratara de matarle o de estrangular a alguien, su padre (que a diferencia del negro, conserva todos los dientes intactos y se los lava tres veces al día) le cogería y le arrojaría fuera del vagón y dentro de ese túnel oscuro, donde ratas y cocodrilos ciegos se han comido alguna vez a los trabajadores del metro, a pasajeros perdidos y a perros vagabundos que buscaron refugio en aquellos túneles tan negros.
¿Pero por qué canta? ¿No puede ver que todos los demás pasajeros están en silencio, que todos en el vagón han formado una poderosa alianza contra el negro cantarín y que no puede hacer nada contra tantos? Sí, los pasajeros le miran por el rabillo del ojo y pretenden ignorarle, y le hacen ver así que él es el malo, que la policía debiera llevarle a la cárcel, porque sin duda, la cárcel se hizo para cantantes de metro como él, desdentados y con un colmillo negro y podrido, gente como él que canta donde todo el mundo está en silencio, y que roba tiendas, como pasó hace un año en la farmacia del señor Domínguez, que roba bancos, como en aquella película que vieron dos veces seguidas en casa de Javi, que llevan gafas de sol en la noche, que no se preocupan por lo que les pueda pasar a los empleados de caja, y que cantan alto, muy alto.
Él sería castigado por cantar tan alto, hasta puede que su madre le diera un suave bofetón, y sin embargo su madre está ahí, callada, como si no pasara nada. Nadie le dice al negro que se calle y él no siente ningún tipo de vergüenza. ¿No ve que todos le miran por el rabillo del ojo? ¿No ve que está haciendo el payaso? ¿Es que su padre no se lo va a decir? ¿Dónde está la policía?
Su madre sujeta el bolso negro bien apretado entre sus cálidos muslos, y todos los remedios están ahí, siguen ahí, el jarabe para la tos, el termómetro y las entradas del zoo, y siempre hay dinero y pintalabios. ¿Y qué pasará si el nergo roba el bolso? Esas cosas pasan. ¡Papá, papá, vigila! Su padre le sonríe, es más fuerte que el negro, si intentara llevarse el bolso, su padre le daría un puñetazo en plena cara y le rompería ese último diente podrido que le asoma, y después vendría la policía y se lo llevarían y su padre saldría en todos los periódicos, todo el mundo sabría que es un héroe. ¿Pero y si el negro tuviera una pistola? ¿Y si tuviera una de aquellas pistolas con silenciador y matara a su padre y nadie oyera el tiro? En cualquier momento, ese negro podría tirar del freno de emergencia, romper la ventana de socorro y saltar hacia el túnel oscuro donde se sabe que ratas y cocodrilos ciegos (aquellos que tira la gente por el retrete cuando aún son pequeños) son capaces de comerse a una persona en menos de diez minutos, con ropa y todos. El negro podría hacerlo, podría. Sí que podría.
Canta muy alto, si sólo su padre y su madre le miraran como saben mirar para hacer callar, pero nada, allí sigue, sin dientes, sin vergüenza. ¿Y qué está diciendo, en qué idioma canta?
Se agarra de la falda de su madre como si fuera un escudo protector e intenta acercarse algo al negro. Primero mira a los ojos de su madre, para comprobar que es seguro acercarse un poco más, sólo lo suficiente para escuchar las palabras de aquella canción que todos se esfuerzan tanto en ignorar. Su madre no parece asustada, con una leve sonrisa le susurra al oído “está borracho.”
¿Por qué habrá dicho eso su madre? ¿Qué pasará ahora si el negro hubiera escuchado a su madre decirle que está borracho? No tendría otra opción que matarle, y quizás el negro ya sabe que él sabe que está borracho, y le echará a él y a su madre a las ratas y los cocodrilos ciegos para que nadie más sepa su secreto, para que nadie sepa que está borracho. Su padre sigue tranquilo y sonriente, sujeto a una barra del metro. Puede matar al negro de un puñetazo antes de que éste tenga tiempo de sacar su pistola. Por eso se acerca un poco más. Su madre y su padre están vigilando y el nergo no parece haberse dado cuenta del avance que ha hecho.
Alvorada, lá no morro, que beleza, ninguém chora, não há tristeza, ninguém sente dissabor… el negro tose y enseña sus tres dientes podridos. A lo mejor le ha visto acercarse. No, canta de nuevo, como si nada. A felicidade e como a pluma, precisa do vento pra volar…
El vagón entero chirría como un platillo volante entrando en la atmosfera de la tierra. Próxima parada, Callao, correspondencia con línea, 3. El negro cantarín no se mueve, todavía no se ha quitado las gafas en todo el trayecto. Está silencioso durante un momento. Quizás sepa que el niño se le ha acercado un poco, a lo mejor está planeando la manera de aparecer bajo su cama esta noche, cuando su madre apague la luz del cuarto y le haya dado un beso antes de dormir. O sol colorindo é tão lindo, é tão lindo e a natureza sorrindo, tingindo, tingindo… Canta de nuevo, y no lo hace en español, porque es un negro de la cárcel (de ésos que no hablan español), un negro que está borracho en el metro y al que todo el mundo no puede sino odiar.
Las puertas del vagón se abren al llegar a la estación de Callao, al vagón entra una mujer rubia muy guapa, más aún que la señorita Pilar, casi tan guapa como una actriz, incluso puede que fuera una actriz a la que no le gusta ir a los sitios en blancas limusinas americanas, sino en metro. Sí, tiene que ser una actriz, una actriz que verá cuando vaya a la casa de Pedro y vean la televisión por la noche, cuando los padres de Pedro duermen. Una actriz con una mochila azul muy grande, como la del tío Lucas cuando vino de una montaña muy alta. La chica pasa cerca del negro, y escucha su canción y no parece tenerle ningún miedo, ni siquiera le tiene asco, es más, se detiene frente al negro y se queda a escucharle. Le sonríe. No le da vergüenza que cante alto, ni hace como su madre, ni como el hombre gordo de la esquina, ni la vieja con la bolsa de la compra, que miran a otro sitio para hacerle creer al negro que no existe y que no le ven y que no puede molestarles. La actriz está parada frente al negro, y le mira con una sonrisa como la de la señorita Pilar cuando observa los dibujos que hace en clase.
La actriz le dice algo al negro, quizás en el mismo lenguaje, porque el negro parece entender lo que le dice, y ha dejado de cantar para escucharla, sus gafas negras la están mirando, y de repente, empieza a comportarse como cualquier otro pasajero del metro, y devuelve una sonrisa rota y desdentada, pero no una sonrisa de malo, sino quizás de hombre bueno que quizás no llevara una pistola. Habló en silencio, en un extraño lenguaje, a aquella chica tan guapa.
El niño dio otro paso adelante, se soltó de la falda de su madre, dejó de vigilar el bolso de su madre, dejó de mirar los nudillos del puño de su padre. Se concentraba en escuchar las palabras secretas, aquella conversación que no discurría en el único idioma que el conocía, en la voz suave de aquella mujer que había hecho al negro ser silencioso y comportarse como cualquier otro en el vagón. ¿Cuáles serán las palabras secretas para hechizar a un asesino negro y borracho? ¿Cuáles son las palabras secretas que le harán comportarse como un hombre bueno, y no como un borracho asesino si alguna noche ese señor se le apareciera debajo de su cama o en el armario?
Se acercó lo suficiente como para oír al negro hablar a la chica con una voz tan grave y baja, tan cavernosa como sólo puede ser la voz de un negro, más oscura aún que cualquier cárcel, que sus gafas, que el interior de su armario en la noche, una voz más fuerte que la mirada de ojos azules de su padre, más peligrosa que todas las brillantes placas con las que de repente se identifican los policías secretos, tan profunda, tan honda, que el niño cree oír un eco dentro de su cabeza, y se aterroriza, y a la vez le fascina. ¿Y si está dentro de él ahora, como un espíritu? ¿Qué si ahora ya no puede dejar de escuchar esa voz, ni aunque se tape los oídos y los ojos?
El negro dejó de hablar para empezar a cantar ¡Y la chica le seguía a dúo! ¡Se sabía la canción! Esa chica de la mochila que quizás fuera actriz, y que es más joven que mamá, y que la señorita Pilar también, canta con el negro y canta alto, lo suficiente para que la oigan otros pasajeros, y la miren con odio y reprobación. Ella tampoco tiene vergüenza, no tiene miedo de cantar en el metro con el negro. Debe de estar borracha también. Cuando llegue a casa preguntará a su madre si las mujeres también se pueden emborrachar. ¿O será la voz del negro y sus palabras secretas las que la han hechizado, y por eso canta? Você também me lembra a alvorada quando chega iluminando meus caminhos tão sem vida… la chica se sabe la canción del negro … sabe las palabras secretas de aquel ladrón de bancos desdentado y escandaloso… Mas o que me resta é tão pouco ou quase nada, do que ir assim, vagando nesta estrada perdida..
El terrible estruendo otra vez. La luz de una estación que se aproxima. Los frenos del vagón, que siempre parecen apunto de fallar, vuelven a funcionar una vez más. Nadie se ha vuelto sordo con en la frenada. El padre devuelve una sonrisa al niño, todo está bien. El negro se pone de pie, con cierta urgencia de la que hasta ahora parecía incapaz, y el niño corre inmediatamente a abrazarse a las piernas de su madre. El negro borracho le da dos besos desdentados a la actriz. Ella no aparta la cara, devuelve los besos como si se conocieran de toda la vida, no se lava la cara con la mano después de los besos. El negro ha besado a la chica y nadie ha dicho nada, el policía secreto que en alguna parte del vagón está escondido no aparece para impedirlo. Quizás no haya policías secretos en el metro. Su padre no ha dicho nada aún, está tranquilo. No pasa nada, nada va a salir mal.
Las puertas del metro se cierran como en una nave de la guerra de las galaxias, y el negro desaparece. Todos deben estar aliviados en el metro. El hombre mágico se ha ido y ya sólo queda la presencia extraña de aquella chica, con una mochila varias veces más grande que el bolso de su madre, y todo lo que en ella se esconde es tan secreto como las palabras que se decían el negro y ella en aquella lengua que quizás nadie más en el mundo supiera hablar.
El niño se dirigió a su padre y le preguntó “¿Papá, en qué hablaba el negro? ¿Qué decían?”
“No sé. En francés puede ser. Pregúntale a la chica.”
Preguntarle a la chica. ¿Y si no habla español? Pudiera ser que ella no quisiera hablar con él, eso no lo había pensado su padre. Incluso podría ser que la chica pensara que el niño no tenía ningún derecho a hablarle, como a menudo pasa con los famosos, que no se dejan abordar por los periodistas del corazón, y no les contestan a ninguna de sus preguntas.
El niño mira a la chica con avidez, como si fuera a desaparecer en cualquier momento y tuviera que retenerla en la imaginación antes de que la visión se esfumase. Leía las etiquetas que colgaban de las asas de su mochila, sabía que eran etiquetas de avión, pues las había visto en la mochila del tío Lucas. Viene de lejos, pensó, quizás de un lugar tan lejano que ni si quiera hablen en español, un lugar donde todo el mundo está borracho y canta en alto sin vergüenza alguna, en los colegios, en las gasolineras, en los trenes y en los restaurantes.
El niño mira con ansiedad a su padre, no se atreve a preguntar nada a la chica. Se acerca a su padre y le tira del brazo, “Papi, quiero saber qué decía el negro.”
El padre aclaró su garganta con un discreto carraspeo, y cambió el tono de su voz habitual, para adquirir ese otro más agudo que sólo empleaba cuando hablaba con Don Mariano por teléfono y le mandaba callar a él y a su madre, y quitaba el televisor, ese tono que también utilizaba con los cajeros del banco, con los camareros o con la señorita Pilar, una voz más joven, más débil, muy educada, como la de los telediarios.
“Perdone, señorita, en qué idioma cantaban ustedes ¿es francés?”
“No, portugués. Portugués de Brasil.” Tenía una voz suave y envolvente como la enfermera de la amigdalitis, como la de su profesora de música cuando les enseñaba las diferentes notas. Podía ser preguntada, se dejaba, sabía todas las respuestas a todas las preguntas, y además era fuerte porque llevaba una mochila enorme que no le pesaba ni la doblaba, y era valiente, porque sabía manejar al negro borracho, y se atrevía a cantar en alto en el metro, y podía ir a cualquier país del mundo, porque sabía palabras de todos los sitios, portugués de Brasil, nada menos, y era bella como una actriz, estaba sola, sin familia, sin amigas, sin un marido, sin hijos.
“¿Qué te dijo el negro?” le preguntó el niño. ¡Se había atrevido! Sí, obtendría una respuesta.
“Me dijo de dónde venía, y los sitios donde había vivido.”
¿Eso era todo, o mentía? Miró a su padre, para ver si pudiera completar las respuestas de la chica, o rehacer sus preguntas con mayor precisión, pero su padre no decía nada, quizás estuviera ocultándole algo, como hacía cuando hablaban del tío Lucas y de su amigo Tete, o con los cajones de su mesilla, o las películas de la noche. O quizás su padre no sabía nada de negros, ni de portugués, ni de borrachos.
“¿Pero no dijo nada interesante, nada especial?” preguntó de nuevo el niño, haciendo acopio de valor.
La chica (¿o era ya una mujer?) agachó la cabeza y sonrió sólo para él, y le miró tan directamente a sus ojos, que tuvo apartar la vista y mirar al suelo ruborizado. Ni si quiera la hermana de Javi le había mirado así.
“Era una canción típica de Brasil, no me acordaba de la letra y él me la recordó, una canción que...” El estruendo de los frenos. El niño se tapó los oídos. Tenía miedo de volverse sordo cada vez que el tren se disponía a parar. La gente empezó a levantarse y agolparse junto a la puerta. Su padre le agarró del brazo y lo trajo hacia sí. Las puertas se abrieron y la chica se fue con la masa de gente, que pronto la engulló. Un bufido del vagón y se cerraron las puertas. Otro estruendo y el tren se puso en marcha de nuevo. No pudo oír la traducción y eso le llenó de angustia, no volvería a ver a la chica ni al negro.
“Papá, por qué cantaba esa chica ¿estaba borracha también?”
“No lo sé.”
“¿Cómo se sabe si alguien está borracho?”
“A veces no se sabe. No hace falta estar borracho para cantar.”
Jacobo Bergareche
Kekova, julio 2004
ALVORADA (por Cartola)

Alvorada lá no morro, que beleza
Ninguém chora, não há tristeza
Ninguém sente dissabor
O sol colorindo é tão lindo, é tão lindo
E a natureza sorrindo, tingindo, tingindo
(A alvorada )
Você também me lembra a alvorada
Quando chega iluminando
Meus caminhos tão sem vida
Mas o que me resta é tão pouco
Ou quase nada, do que ir assim, vagando
Nesta estrada perdida.
Monday, September 19, 2005
Pues aqui estoy, buscando mis archivos

“So farewell, hope; and with hope farewell, fear;
Farewell, remorse! all good to me is lost;
John Milton, Paradise Lost, libro IV
Ay, qué trágico se nos puso el nuevo Tiresias. Me pregunto si memorizaba sus versos primero y luego se los dictaba a sus hijas, o si iba corrigiendo cada verso, haciéndoles a ellas apuntarlo y luego recitárselo, para contar las sílabas, ajustar el patrón... Imagínense seguirle el dictado al viejo y ciego Milton, que buscaba en la oscuridad las imágenes. Adjunto un poema de Borges, que como buen ciego, también se planteó la cuestión de una imaginación en constante fluir de imágenes, encerrada en su caudal de ocurrencias, sin interferencias visuales del exterior. Poetas ciegos, haced una lista de poetas ciegos: Homero, Milton, Borges...
De las generaciones de las rosas
que en el fondo del tiempo se han perdido
quiero que una se salve del olvido,
una sin marca o signo entre las cosas
que fueron. El destino me depara
este don de nombrar por vez primera
esa flor silenciosa, la postrera
rosa que Milton acercó a su cara,
sin verla. Oh tú bermeja o amarilla
o blanca rosa de un jardín borrado,
deja mágicamente tu pasado
inmemorial y en este verso brilla,
oro, sangre o marfil o tenebrosa
como en sus manos, invisible rosa.






